domingo, 17 de mayo de 2009

- INTERNET -




17 DE MAYO


Día Internacional de Internet


La revolución informática



El día de Internet es una efeméride que se celebra el 17 de mayo, impulsada por la Asociación de Usuarios de Internet. Se celebró por primera vez el 25 de octubre de 2005. Poco tiempo después, la Cumbre de la Sociedad de la Información celebrada en Túnez en noviembre de 2005, decidió proponer a la ONU la designación del 17 de mayo como el Día Mundial de la Sociedad de la Información, por lo que se movió el denominado Día de Internet a dicha fecha.





Pretende dar a conocer las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para mejorar el nivel de vida de los pueblos y de sus ciudadanos.
La iniciativa del Día de Internet surgió por iniciativa de la Asociación de Usuarios de Internet, a la que se sumaron diferentes asociaciones españolas que veían con interés el compartir en una fecha lo que cada uno hace para acercar la Sociedad de la Información (SI) a todos los ciudadanos.





En latinoamérica la iniciativa del Día Mundial de Internet también tuvo gran acogida, es así que hoy se encuentran vinculadas la Asociación Colombiana de Usuarios de Internet, la Asociación Méxicana de Internet, la Asociación Argentina de Usuarios de Internet, la Asociación Chilena de Usuarios de Internet y en Ecuador el capítulo de ISOC en ese país.





En Colombia la Asociación Colombiana de Usuarios de Internet tiene como misión institucional promover la socialización, conocimiento, uso y aprovechamiento de las Tecnologías de Información y Comunicaciones y en particular de Internet en el país.
La celebración del día de Internet en su primera edición tuvo lugar el 25 de octubre de 2005. En esa fecha, se llevaron a cabo más de 400 eventos en más de 8.000 emplazamientos de 31 provincias de las 17 Comunidades Autónomas.





Más de 200 entidades públicas y privadas suscribieron la Declaración de Principios para construir la Sociedad de la Información, en representación de más de un millón de ciudadanos.
En noviembre de 2005, la II Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información celebrada en Túnez, aprobó proponer a la Asamblea General de Naciones Unidas la designación del 17 de mayo como Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información.





En el artículo 121 del documento de conclusiones de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, celebrada en Túnez en Noviembre de 2005, se afirma que:
Es necesario contribuir a que se conozca mejor Internet para que se convierta en un recurso mundial verdaderamente accesible al público. Hacemos un llamamiento para que la AGNU declare el 17 de mayo Día Mundial de la Sociedad de la Información, que se celebrará anualmente y servirá para dar a conocer mejor la importancia que tiene este recurso mundial en las cuestiones que se tratan en la Cumbre, en especial, las posibilidades que puede ofrecer el uso de las TIC a las sociedades y economías, y las diferentes formas de colmar la brecha digital.





El Día de Internet aporta una oportunidad para impulsar y favorecer el acceso a la Sociedad de la Información de los no conectados y de los discapacitados. Además, aprovechando la experiencia adquirida en España, se va a fomentar la celebración del Día de Internet en otros países, poniendo a disposición de aquellos que estén interesados todo el trabajo, información y metodología desarrollado por los que han participado en ediciones anteriores.


sábado, 16 de mayo de 2009

- SCORSESE -





MARTIN SCORSESE


Maestro del cine


El arqueólogo del celuloide




El cineasta impulsa la World Cinema Foundation, que recupera y restaura grandes clásicos del cine.





Tras la presencia en el Festival de Cannes de Francis Ford Coppola, otro de los padres del cine americano moderno, Martin Scorsese, ha presentado hoy en la sección de clásicos, la versión restaurada de su película favorita: The Red Shoes (1948), de Powell y Pressburger.





No quiso hablar de sí mismo, ni de su anunciada película sobre Frank Sinatra, ni tan siquiera de la gran valla publicitaria de su inmimente estreno Shutter Island. Scorsese estaba en Cannes para echar la vista atrás hacia esas películas que, como impulsor de la World Cinema Foundation, restaura y recupera.
"Son películas que nos han dado tanto que les debíamos algo", explicó el director en el Palacio de los Festivales de Cannes.





"Son películas que nos han dado tanto que les debíamos algo", explicó en la rueda de prensa ofrecida en el Palacio de los Festivales de Cannes. Un Scorsese de seis años vio por primera vez "en televisión, con pausas publicitarias y en blanco y negro" la película musical The Red Shoes, la misma que hoy tendrá la satisfacción de disfrutar, con sus espectaculares coreografías y su expresiva puesta en escena, en la gran pantalla del auditorio Grand Lumière de la ciudad francesa.





Una cinta del mismo tándem de directores británicos, Powell y Pressburuer, The Tales of Hoffmann (1951), es homenajeada por Coppola en su último film Tetro, proyectado ayer. "Quizá nos gustaran tanto porque eran como títulos perdidos, muy difíciles de conseguir", reconoció Scorsese. "Estas películas nos han influido enormemente, en nuestra manera de filmar y de narrar. Por eso es importante recuperarlas en buen estado, porque ayudan a saber quiénes somos", explicó.





Así, la aportación de la World Cinema Foundation a Cannes Classics se completa con A brighter summer day, (Edward Yang, Taiwán, 1991), Al-momia, (Shadi Abdel Salam, Egipto, 1969) y la mexicana Redes, de Emilio Gómez Muriel y Fred Zinnemann (1936). "Elijo películas que me han apasionado o que me parecen históricamente relevantes", aseguró el director de The Goodfellas (1990).





Scorsese, a través de la World Cinema Foundation intenta además inculcar la importancia del patrimonio cinematográfico en los cinco continentes. "Entiendo que en África tienen una prioridad clara de supervivencia. Pero el alimento del espíritu y del intelecto es también importantísimo", argumentó. En Cannes Classics, además, se van a ver proyectos con grandes nombres pero todavía inéditos.





L'Enfer (1964), de Henri-Georges Clouzot, cuyo rodaje se interrumpió y no pudo terminarse, ha sido objeto de una investigación que ha permitido recuperar escenas y recomponer una obra, en realidad nueva, que estaba desaparecida en circunstancias que hicieron entrar el filme en la categoría de leyenda. También habrá "imágenes familiares" rodadas por Ingmar Bergman durante algunos de sus filmes en Jeux de tournage, de Stig Björkman, que lleva a Cannes la Fundación Bergman.





Senso, de Luchino Visconti o Les vacances de M. Hulot (1953), de Jacques Tati, también figuran en la relación de obras pasadas, recuperadas o restauradas. Pierrot le fou (1965), de Jean-Luc Godard; Les Yeux sans visage (1960) de Georges Franju; y L'Avventura (1960), filme de Antonioni que además inspira el cartel de Cannes este año, también conforman esta selección.


viernes, 15 de mayo de 2009

- FAMILIA -





DÍA INTERNACIONAL DE LA FAMILIA


MENSAJE DEL SECRETARIO GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS


15 de mayo



En 1994, la comunidad internacional observó el Año Internacional de la Familia, que fue una iniciativa orientada a aumentar el entendimiento de los temas de familia y a mejorar la capacidad institucional de las naciones para abordar, mediante políticas integrales, los serios problemas relacionados con este asunto.





Poner a las familias más cerca del centro del proceso de las políticas públicas demandará un gran compromiso político. Los temas de familia están en el corazón de la agenda social: cambios en las estructuras familiares, envejecimiento demográfico, el incremento de la migración, la pandemia del VIH/SIDA, y la globalización. Yo espero que los líderes comprendan estos vínculos y brinden a estas cuestiones la atención y los recursos que ameritan.





Es gratificante saber que los preparativos por el 10º aniversario del Año Internacional de la Familia ya incluyen una multitud de iniciativas nacionales y la creación de arreglos institucionales para tratar los temas de la familia.





Las organizaciones no gubernamentales han estado especialmente activas y creativas y continuarán desempeñando un rol crucial. Mientras esperamos el lanzamiento del 10º aniversario en diciembre 2003 en la sede de la ONU, reafirmemos nuestro compromiso para mejorar el bienestar de las familias en todo el mundo.


jueves, 14 de mayo de 2009

- MORENO -




César Fernández Moreno


Poeta y ensayista porteño



Representante de la Generación del 40, pero que se identificó con las posteriores, no sólo a través de su obra creativa sino como antólogo y teórico de las nuevas corrientes.





Fundó y dirigió la colección poética Fontefriada y las revistas literarias Contrapunto, Correspondencia y Zona; fue crítico de cine en la revista Nosotros, colaborador del diario La Nación y de la revista Sur.









Cubrió la etapa poética de la Generación del 40 como cronista y escritor; como crítico, situó principalmente los núcleos generacionales de la poesía de vanguardia argentina, lo que se documenta en su obra La realidad y los papeles (1967).





Su primer libro, Gallo ciego (1940), contó con un famoso prólogo en verso de su padre, B. Fernández Moreno. A esta época también corresponden Romance de Valle Verde (1941), La mano y el seno (1941), El alegre ciprés (1941), La palma de la mano (1941).











Sin embargo, en 1953, con la publicación de Veinte años después, va a dar un giro sustancial, dirigido a un nuevo tipo de poesía, menos preocupada por el brillo formal y abierta a lo que en aquellos años se conoció como poesía conversacional.





Esta tendencia tuvo en el mismo Fernández Moreno, en el nicaragüense Ernesto Cardenal y en el uruguayo Mario Benedetti a sus máximos exponentes. En el caso del autor argentino, alcanzó su cumbre expresiva en el año 1963 con la publicación de Argentino hasta la muerte.





En 1982, Fernández Moreno publicó Sentimientos completos, que reunía el conjunto de su obra poética hasta esa fecha.





El 14 de mayo de 1985 muere en París (Francia) el poeta y ensayista César Fernández Moreno, autor de "Argentino hasta la muerte" y "La realidad y los papeles". Fue agregado cultural por la embajada argentina en París en sus últimos años.





Nació en Buenos Aires el 26 de noviembre de 1919.

miércoles, 13 de mayo de 2009

- GALLARDO -





Ángel Gallardo


Naturista, rector y canciller


Aniversariode su fallecimiento




Ángel Gallardo nace en la Ciudad de Buenos Aires, un 19 de noviembre de 1867.

Fue un doctor en Ciencias Naturales y político argentino, que estuvo a cargo de la Presidencia del Consejo Nacional de Educación, del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires.





Ángel Gallardo desarrolló una obra de alto nivel teórico en el ámbito de las ciencias naturales, ocupándose de los problemas de la herencia biológica y de la división celular.

Diplomado en Ingeniería Civil, se dedicó a las Ciencias Naturales, fue Presidente del Consejo Nacional de Educación durante el gobierno de Hipólito Irigoyen y Ministro de Relaciones Exteriores entre 1922 y 1928.





Publicó una tesis sobre la división celular por una acción bipolar, comparable a la electricidad o el magnetismo, fue presentada en la Sorbona de París en 1912 y se transformó en la explicación científica considerada más probable durante muchos años.
Gallardo se doctoró en Ciencias Naturales, en 1901, y en 1912 a la muerte de Florentino Ameghino, fue nombrado Director del Museo Nacional de Historia Natural.





Fue un entusiasta impulsor de las ciencias naturales, mejorando las secciones de Botánica y Paleontología, realizó expediciones de estudio en busca de fósiles humanos y luchó con enorme voluntad por un nuevo edificio, debido a la importancia de las colecciones del museo. En 1934 después de su muerte el Museo Nacional de Historia Natural ocupará un amplio edificio en el Parque Centenario situado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.





Experto entomólogo, trabajó sobre las hormigas, publicó Las hormigas de la República Argentina, obra muy significativa.

Enseñó Botánica e Historia Natural en el Colegio Nacional y Zoología en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, donde fue Rector en 1932. Además ocupó los cargos de Presidente de la Sociedad Científica Argentina y de la Academia Nacional de Ciencias.





Gallardo fue, además, un político. Cuando estuvo a cargo del Consejo Nacional de Educación, de 1916 a 1921, duplicó el número de escuelas nacionales en el país. En 1921 fue Embajador en Italia y, un año después, fue Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Marcelo T. de Alvear. Gallardo fue un declarado anticomunista.





También se encargó de hacer explícita, en el libro Memorias para mis hijos y mis nietos, su admiración por el dictador italiano Benito Mussolini, a quien conoció cuando este recién llegaba al poder.





Falleció un 13 de mayo de 1934.

martes, 12 de mayo de 2009

- ALICIA MOREAU -




Alicia Moreau de Justo


Una mujer pujante


Pionera en América



Alicia Moreau nació en Londres el 11 de octubre de 1885. Su padre, Armando Moreau, fue un revolucionario francés, que participó en la Comuna de París y que, luego de la derrota en 1871 y la cruenta represión subsiguiente, buscó refugio en Bélgica primero y Gran Bretaña después.





En 1890, él y María Denanpont, su madre, migraron a la Argentina. Una vez radicado en Buenos Aires, el padre de Alicia se integró a los grupos socialistas que comenzaban a organizar el movimiento obrero argentino. Alicia solía acompañarlo a estas reuniones y actividades.

Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Normal Nº 1 donde, élla misma recuerda, recibió una influencia decisiva de parte de Hipólito Yrigoyen, quien se desempeñaba allí como profesor de filosofía y que varios años más adelante se convertiría en el primer presidente democrático de la Argentina. Sin embargo en 1900, Alicia cuestionó severamente la participación de Yrigoyen en los levantamientos militares impulsados por la Unión Cívica Radical.


En 1906, cuando contaba con 21 años, Alicia Moreau fundó el movimiento feminista en Argentina. En oportunidad del Congreso Internacional del Libre Pensamiento que se realizó en Buenos Aires, la republicana española Belén de Sárraga le sugirió que las argentinas deberían organizar un movimiento en favor de los derechos políticos de la mujer.1 Entonces, Moreau propuso la idea en una de las reuniones del Congreso y junto a otras mujeres, como Sara Justo, la Dra. Rawson Dellepiane, la Dra. Lantieri, entre otras, fundaron el Centro Feminista de Argentina y el Comité Pro-Sufragio Femenino. A partir del congreso, el Partido Socialista, que contaba con un activo Centro Femenino, comenzó a invitar a Alicia Moreau a dar conferencias a los simpatizantes en los diversos centros socialistas a través de la Sociedad Luz.





En 1907 ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, en una época en que la sociedad veía con rechazo que las mujeres estudiasen una profesión universitaria. Alicia Moreau perteneció al grupo de seis mujeres que se inscribieron por primera vez para estudiar medicina en Argentina. Desde sus años universitarios Alicia Moreau prestó atención a las enfermedades sociales relacionadas con la discriminación de la mujer y de los trabajadores. Se graduó de médica en 1913 con diploma de honor.

Entre 1906 y 1914, Alicia Moreau escribió varios artículos sobre educación y política en la Revista Socialista Internacional dirigida por Enrique del Valle Iberlucea, quien años después sería elegido como primer senador socialista de América Latina. Algunos de esos artículos se titularon: La escuela nueva, La Comuna y la educación, Liga Internacional para la educación racional de la infancia, Internacionalismo escolar, Las universidades populares de Noruega, etc.

Por entonces Alicia Moreau expuso su tesis sobre la escuela nueva, en la que cuestionaba profundamente la escuela pública argentina, sosteniendo que los niños solo se pertenecen a sí mismos, y que ni los padres, ni la Iglesia, ni el Estado, tienen derecho a imponerles sus dogmas y convicciones.





En 1910 junto a Berta W. de Gerchunoff y su padre Armando Moreau, entre otros y otras, fundó el Ateneo Popular con el fin de promover la extensión secundaria y universitaria, funcionando en locales sindicales, socialistas y mutuales, que se convirtió en uno de los centros de educación popular más activos de la ciudad, además de hacerse cargo de la edición de la Revista Socialista Internacional, con el nombre de Humanidad Nueva, cuya secretaría recayó en Alicia Moreau.

Ese mismo año organizó el Primer Congreso Femenino Internacional. En la revista Alicia prestó especial atención a que el pensamiento femenino se viera igual de representado que el pensamiento de los varones, difundiendo trabajos de Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin, Carolina Muzzili, María Montessori, etc.
En 1914, al iniciarse la Primera Guerra Mundial, Alicia Moreau inició un amplio movimiento pacifista.





En 1915 obtuvo su diploma universitario con diploma de honor y una tesis titulada "La función endócrina del ovario", convirtiéndose en una de las primeras médicas de América Latina, especializándose en enfermedades femeninas. Ese mismo año publica el libro Evolución y Educación y comienza a dictar clase como profesora de Fisiología en la Universidad Nacional de La Plata.

En 1919 dejó de publicarse Humanidad Nueva. Ese mismo año Alicia Moreau fue designada por las organizaciones feministas argentinas como delegada por las mujeres argentinas al Congreso Internacional de Obreras celebrado en Washington, donde se relacionó con el movimiento por el sufragio femenino norteamericano. Durante el mismo viaje participó también como delegada argentina al Congreso Internacional de Médicas, donde se destacó por su crítica a la prostitución y su defensa de una moral única para ambos sexos. Como resultado de este último congreso se fundó la Asociación Internacional de Mujeres Médicas, resultando Alicia Moreau electa para integrar su Comité Ejecutivo.





En 1920 Alicia Moreau fue una de las fundadoras de la Unión Feminista Nacional (UFN) con el fin de unificar las distintas organizaciones feministas que existían en ese entonces, como el Centro Socialista Femenino, la Agrupación Socialista Femenina, y el Consejo Nacional de Mujeres. La UFN tenía como objetivo organizar a las mujeres, a partir de centros en todo el país, para obtener la igualdad de derechos con los hombres, así como para mejorar las condiciones del trabajo femenino. La acción política de la UFN resultó decisiva para apoyar la sanción de muchas importantes leyes de reconocimiento de los derechos de la mujer y de protección del trabajo femenino.





La UFN publicó mensualmente la revista Nuestra Causa. La UFN comenzó a organizar movilizaciones activas de mujeres durante los actos electorales, así como petitorios masivos dirigidos a los legisladores y acciones de lobby.
La UFN estaba dirigida entre otras mujeres por Alicia Moreau, quien fue elegida presidenta, Julia García Games, Angela Costa, Elsa Bachofen, Berta de Gerchunoff, Adela García Salaberry, Consuelo G. de García, Clotilde Rossi, Josefina L. de Mantecón. La poetisa Alfonsina Storni solía participar de los actos de la UFN. Ese mismo año Moreau es una de las creadoras del Comité Femenino de Higiene Social con el fin de combatir la trata de blancas.





Pocas semanas después la UFN establecía una alianza con el Comité pro Derechos de la Mujer, presidido por Elvira Rawson de Dellepiane, para reclamar activamente el reconocimiento del derecho a votar de las mujeres y apoyar al Partido Feminista Nacional que impulsaba la candidatura a diputada nacional de Julieta Lanteri. La prensa conservadora comenzó a utilizar el término "damas rojas" para referirse a las mujeres que reclamaban el derecho a voto.

En 1921 decide afiliarse al Partido Socialista y al año siguiente se casó con su fundador, Juan B. Justo, que fallecerá siete años después, y con quien tuvo tres hijos: Juan Justo, Luis Justo y Alicia Justo. Alicia Moreau de Justo alcanzó en esas décadas a integrar el Comité Ejecutivo del Partido Socialista y se convirtió en la primera mujer argentina en ocupar un cargo político.





Desde su cargo directivo en el PS organizó exitosamente las "Agrupaciones Femeninas" en cada Centro Socialista, con el fin de organizar la acción política de las mujeres. Algunas agruoaciones crearon centros para los niños, para que más mujeres pudieran acercarse a la actividad política. El Partido Socialista se diferenció de los otros partidos políticos de la época por la gran cantidad de mujeres que militaban en sus filas.

En 1925 las feministas obtuvieron su primer triunfo parlamentario al lograr la sanción de la Ley 11.317 reglamentando el trabajo de las mujeres y los niños, en la que se establecía que las mujeres no podrían trabajar más de 8 horas diarias y 48 horas semanales, prohibición del trabajo nocturno y en tareas insalubres, prohibición del despido de mujeres embarazadas, licencia para amamantar y obligación de las empresas de tener guarderías.

En 1926, las feministas obtienen un nuevo y resonante triunfo con la Ley de Derechos Civiles de la Mujer que aunque no establecía la igualdad plena entre hombres y mujeres, establecía por primera vez el principio de que las mujeres y los hombres debían ser equiparados en términos de derechos.





En 1932 Alicia Moreau de Justo elabora un proyecto de ley de sufragio femenino que es presentado por el diputado socialista Mario Bravo y obtiene la aprobación de los diputados, en medio de una amplia movilización de mujeres y presión de las organizaciones feministas. Sin embargo el proyecto fue rechazado por el Senado, donde predominaban ampliamente los conservadores.

Durante la década 1930-1940 se desempeñó activamente en las campañas de solidaridad argentina en apoyo de la República durante la Guerra Civil Española. En 1936, cuando se realizó en Buenos Aires la Conferencia Panamericana de Cancilleres, organizó en forma paralela la Conferencia Popular por la Paz en América, en el Teatro Augusteo, a la que vinieron representantes de todo el continente.

Con la aparición del peronismo a partir de 1943, y durante los dos primeros gobiernos de Juan D. Perón Alicia Moreau de Justo manifestó una clara posición opositora, en línea con la política del Partido Socialista, criticando los aspectos no democráticos del peronismo.
En 1946 escribió su libro La mujer en la democracia.

En 1947 el peronismo sancionó la ley del voto femenino, y en 1949 sancionó una nueva Constitución Nacional que establecía la igualdad plena de la mujer y el hombre y la responsabilidad compartida frente a la patria potestad. Alicia Moreau de Justo, a pesar de su oposición al peronismo, se alegró y apoyó esas decisiones, que concretaban el objetivo por el que había luchado durante 40 años.Cuenta Cecilia Lérici, una dirigente del Partido Socialista, que en aquel momento dijo: "¡Qué bueno!, aunque venga del gobierno peronista".

A pesar de su oposición al peronismo, nunca tuvo una actitud despectiva para con Eva Perón, a quien consideraba que, pese a que era utilizada por el sistema, "era una mujer muy rebelde,... (que) después, cuando se dedicó a aliviar la situación de los trabajadores, expresaba también ese mismo sentimiento de rebeldía de las que querían el sufragio".

Como parte de su larga lucha pacifista, en 1947, luego de la Segunda Guerra Mundial, Alicia Moreau de Justo fundó la filial argentina del Acuerdo Mundial por la Paz que agrupaba "a todas las mujeres del mundo que desean luchar contra la guerra, con espíritu de justicia y solidaridad humanas". Fue representante de la Argentina en el Congreso Mundial Femenino que se realizó en París ese año.





En 1951, las mujeres argentina pudieron votar y ser votadas para cargos nacionales por primera vez en la historia. Alicia Moreau de Justo integró la lista de diputados nacionales junto a otras mujeres socialistas. Sin embargo, en el marco de la persecución del gobierno contra los opositores, Alicia Moreau de Justo fue detenida y, luego de liberada, debió esconderse por lo que no pudo votar.

Luego del golpe militar que derrocó al Presidente Juan Perón en 1955, Alicia Moreau de Justo fue designada por el Partido Socialista como una de los cuatro miembros8 que le correspondían en la Junta Consultiva Nacional creada por el gobierno militar. Fue el único cargo público que desempeñó en su vida, pero personalmente no estaba de acuerdo, debido a su posición anti-militarista.





Después del golpe militar el Partido Socialista se dividió internamente en dos grupos: un ala conservadora que apoyaba calurosamente al gobierno militar y exigía una drástica represión del peronismo, encabezado por Américo Ghioldi, y otra ala más popular que sospechaba de los militares en el gobierno y pretendían establecer buenas relaciones con un peronismo democratizado. Este último grupo tenía como cabezas más visibles a Alfredo Palacios y Alicia Moreau de Justo. Por entonces ella sostenía que peronistas y antiperonistas debían unirse para la transformación de una sociedad basada en la desigualdad económica.

En 1956 fue nombrada directora de La Vanguardia, el importante periódico del Partido Socialista, que tenía por entonces un tiraje de 90.000 ejemplares. Moreau de Justo le imprimió al periódico partidario un contenido crítico del gobierno militar, que fue duramente cuestionado como populista por el ala conservadora del partido, llegando a acusarla de manejos delictivos.





En 1958 las diferencias entre ambos grupos era de tal magnitud que produjo la ruptura del Partido Socialista en el 44º Congreso. Se formaron entonces dos partidos: el Partido Socialista Argentino y el Partido Socialista Democrático. Alicia Moreau de Justo, junto a Alfredo Palacios, José Luis Romero, Carlos Sánchez Viamonte, entre otros, integró el PSA. Continuó como directora de La Vanguardia hasta 1960, adoptando entre otras posturas la necesidad urgente de la reforma agraria y el apoyo a la Revolución Cubana. Debido a la oposición interna dentro del PSA, debió renunciar a la dirección del periódico en 1960.

En 1972, cuando el Partido Socialista Argentino se fusionó con otros grupos socialistas para conformar el Partido Socialista Popular, Alicia Moreau de Justo se alejó del mismo discrepando con su cercanía al peronismo, para formar la Confederación Socialista Argentina, junto a dirigentes como Héctor Polino, Alfredo Bravo y Elena Tchalidy, entre otros.





En 1975 fue una de las fundadoras de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), convocada por Rosa Pantaleón, junto con el obispo de Neuquén don Jaime de Nevares, el rabino Marshall Meyer, el obispo Carlos Gatinoni, Raúl Alfonsín, Oscar Alende, Susana Pérez Gallart, Adolfo Pérez Esquivel y Alfredo Bravo.12 La APDH desempeñó un importante papel de resistencia al terrorismo de estado durante la dictadura militar que gobernó entre 1976 y 1983.

En esos años Alicia Moreau de Justo acompañaba a las Madres de Plaza de Mayo en sus famosas rondas frente a la casa de gobierno, presentaba peticiones de libertad a la junta militar y a los jueces.
En 1979, cuando la actividad política estaba prohibida, participó junto a dirigentes de la Confederación Socialista Argentina y el Partido Socialista Popular, un acto en el tradicional salón de la mutual socialista Unione y Benevolenza, de la Ciudad de Buenos Aires.





En 1980 fue una de las encargadas de recibir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, una de las acciones internacionales que más dañaron al Proceso de Reorganización Nacional.
En 1981, aún en la clandestinidad, impulsó la reunificación del Partido Socialista mediante la creación de la Unidad Socialista en alianza con el Partido Socialista Popular y el Partido Socialista del Chaco, siendo elegida presidenta.

En 1982 fue una de las pocas dirigentes políticos que se opuso frontalmente a la Guerra de las Malvinas, consecuente con sus principios antimilitaristas.
En 1985 cumplió 100 años y fue el centro de un homenaje en Unione e Benevolenza, en el que participó todo el espectro político y social de la Argentina, y durante el cual dio su último discurso público, especialmente dirigido a los jóvenes y a las mujeres.





Falleció a los 101 años el 12 de mayo de 1986.

La Ciudad de Buenos Aires ha homenajeado a Alicia Moreau de Justo poniéndole su nombre a una de las avenidas más importantes de la ciudad y la designó Ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.