martes, 7 de septiembre de 2010

- LA BIBLIOTECA -





Biblioteca Nacional de la República Argentina


CUMPLEAÑOS DE UNA ENTIDAD NACIONAL




La Biblioteca Nacional de la República Argentina es la más importante de ese país. Actualmente se encuentra ubicada en el barrio porteño de Recoleta, siendo inaugurada en 1810 en un edificio ubicado en la Manzana de las Luces.





La Biblioteca Nacional fue creada por un decreto de la Primera Junta el 7 de septiembre de 1810, bajo el nombre de Biblioteca Pública de Buenos Aires. Su primera ubicación fue en la esquina formada por las calles Moreno y Perú, dentro de la zona que actualmente se conoce como la Manzana de las Luces.

Su primer material bibliográfico fue donado por instituciones como el Cabildo Eclesiástico y el Real Colegio San Carlos, y varios particulares como Luis Chorroarín y Manuel Belgrano.Mariano Moreno fue designado Protector de la Biblioteca en 1810 mientras que Cayetano Rodríguez y Saturnino Segurola fueron designados respectivamente primero y segundo bibliotecario.





En enero de 1811 asumió la dirección Luis Chorroarín, quién se mantendría en el cargo hasta 1821, cuando mediante un decreto de Martín Rodríguez fue reemplazado por Saturnino Segurola. Desde 1822 a 1828 ejerció el cargo Manuel Moreno, hermano de Mariano, y la biblioteca contaba en ese entonces con un patrimonio considerable: en 1823 la biblioteca contaba con más de 17.000 volúmenes.





También pueden destacarse los directorios de Vicente G. Quesada, que incorporó gran cantidad de material traído desde el extranjero y realizó mejoras en la infraestructura, y de Manuel Trelles, quien también incorporó gran cantidad de material bibliográfico hasta que la Biblioteca pasó a depender del Gobierno Nacional y fue reemplazado.

Estas mejoras que sufrió la Biblioteca Pública se manifestaron en los 7.715 lectores que concurrieron en 1881 y los 32.600 volúmenes con los que contaba en 1882.

lunes, 6 de septiembre de 2010

- LELOIR -






LUIS FEDERICO LELOIR



Bioquímico argentino, nació el 6 de septiembre de 1906 en París, donde sus padres pasaban las vacaciones. Se recibió de médico en la Universidad de Buenos Aires y fue discípulo de otro premio Nobel argentino: Bernardo Houssay.En los años 40 se acercó al Instituto dirigido por Houssay.

Por ese enton ...ces, Leloir compartía su trabajo como docente (profesor externo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales) con sus trabajos en el laboratorio.
También estuvo en Cambridge y en el Enzime Research Laboratory, de Estados Unidos, entre otros importantes centros de investigación.A principios de 1948, el equipo de Leloir identificó los azúcarnucleótidos, que tienen un importante rol en el metabolismo de los hidratos de carbono.





Esta investigación abrió el camino para el control de una enfermedad que resultaba fatal para los recién nacidos. Antes de obtener el Nobel, en 1970, Leloir fue distinguido con el Premio de la Sociedad Científica Argentina (1955), entre muchos otros galardones como los otorgados por la Comisión Nacional de Cultura (1944), Bunge y Born (1965), Fundación Gaidner de Canadá (1966) y por la Asociación Química Argentina (1969). Para entonces, ya era director del Instituto de Bioquímica de la Fundación Camponar, creada en 1947.





También fue autor de más de 200 trabajos sobre su especialidad, titular de la Academia Nacional de Ciencias Exactas y de la Asociación Argentina para el Progreso de la Ciencia y doctor "honoris causa" de la Universidad de París.Poco después de ser elegido premio Nobel, una serie de fotos recorrieron el mundo. Las imágenes mostraban al científico, usando un guardapolvo gris y sentado en una vieja banqueta.

Era un símbolo de su permanente humildad y de su lucha por lograr el avance de investigaciones en un contexto de dificultades económicas. Otra foto, publicada en Clarín el 11 de diciembre de 1970, registró el momento en que Leloir recibía el Nobel de manos del rey Gustavo Adolfo de Suecia.





Leloir murió el 15 de Diciembre de 1987.

domingo, 5 de septiembre de 2010

- CANE -






Miguel Cané





Nació en Montevideo un 5 septiembre de 1851, durante la expatriación de su familia. A los dos años de edad regresó a Buenos Aires con su familia, poco después de la caída de Juan Manuel de Rosas.

Entre 1863 y 1868 cursó su bachillerato en el Colegio Nacional de Buenos Aires (ubicado en lo que actualmente es ...el paseo histórico de la "Manzana de las Luces"), en la época en que era un internado de varones, durante la dirección del canónigo Eusebio Agüero y como alumno del profesor francés Amadeo Jacques.

Las experiencias vividas en este colegio fueron narradas en Juvenilia (1884), el más recordado de sus libros.Se inició en el periodismo tempranamente en el diario La Tribuna de sus primos los Varela, y luego en El Nacional, redactado por Domingo Faustino Sarmiento y Vélez Sársfield.





Se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1878. Fue diputado provincial y nacional, director de Correos y diplomático ante Colombia y Venezuela. Como resultado de estas experiencias fuera del país, escribió En viaje (1884).

Fue intendente de la ciudad de Buenos Aires entre 1892 y 1893, ministro de Relaciones Exteriores y del Interior y diplomático argentino en París. En 1898 ocupó una banca en el Senado, donde impulsó a pedido de la Unión Industrial Argentina la Ley de Residencia (1902). Falleció en Buenos Aires en 1905.

sábado, 4 de septiembre de 2010

- INMIGRANTE -





4 de Setiembre


Día del Inmigrante




Establecido por decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 21.430 de 1949.

"Argentina, tierra de hermanos, pusiste en tu suelo
un hogar para cada SUEÑO..."

En esta fecha se recuerda el 4 de Septiembre de 1812 cuando el primer Triunvirato firmó un decreto que decía "(...) el gobierno ofrece su inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a sus familias que deseen fijar su domicilio en el territorio (...)" De esta forma la República Argentina abrió sus fronteras a los inmigrantes de cualquier parte del mundo que quisiesen vivir en este suelo.





La Constitución de 1853 en su Prólogo, también hace referencia a "todos los habitantes del mundo que quieran habitar el suelo argentino". La llegada de los inmigrantes al país respondió a patrones mundiales de flujos de población. La mayoría de ellos abandonó su patria lanzándose literalmente a la aventura, pues ignoraban casi todo de su lugar de destino.

viernes, 3 de septiembre de 2010

- GRANATA -






María Granata



María Granata nació en la ciudad de Buenos Aires, un 3 de septiembre en 1923.

Publicó, en verso, Umbral de tierra (1942); Muerte del adolescente (1946); Corazón cavado (1952) y Color humano (1966). Es autora de tres novelas: Los viernes de la eternidad (1971, que fue llevada al cine); Los tumultos (1974) y ... El jubiloso exterminio (1979). Ha publicado cuentos infantiles, como los de El gallo embrujado (1954); El ángel que perdió un ala (1974), El bichito de luz sin luz (1976) , La ciudad que levantó vuelo y El perro sin terminar.

En su poesía hay un hondo sentido de la tierra. En sus novelas se acerca a lo imaginativo y barroco de modelos como los de García Márquez.

jueves, 2 de septiembre de 2010

- INDUSTRIA -





‎2 de Setiembre



Día de la Industria




La industria es uno de los más potentes motores de la economía mundial, y factor preponderante en el desarrollo de la humanidad en los últimos siglos. En la Argentina, la industria nacional tiene también su larga historia; hoy conmemoramos el día de su nacimiento, fecha establecida par ...a el 2 de setiembre.

El 2 de septiembre de 1587 fue una fecha de gran trascendencia para la industria argentina, a tal punto que ha sido consensuada para celebrar su nacimiento. A menos de un siglo de la llegada de los europeos a América, y aún en un entorno de economía todavía artesanal, precapitalista y bastante básica, aquellos primeros «argentinos» por adopción tuvieron la visión, el coraje y sobre todo la voluntad de generar una producción que excediera su propio consumo y el de su mercado interno, para lograr la exportación de sus manufacturas.

Así fue que en aquella memorable jornada partió del Puerto de Buenos Aires la nave San Antonio, rumbo al Brasil, llevando a bordo el primer embarque para exportación de nuestra historia, que dio nacimiento también a la Aduana y constaba fundamentalmente de productos textiles: frazadas; lienzos, lana; cordobanes; costales; sobrecamas; sombreros.
No fue fácil dar este primer paso.

Las normas restrictivas del comercio hispano no eran sencillas de superar, y las dificultades que imponían las largas distancias hacían de cada empresa una gesta dificilísima, pues los obrajes, telares y diversos parajes de producción textil se encontraban fundamentalmente en Tucumán y Santiago del Estero, donde se cultivaba el algodón, y los traslados hacia el puerto de Buenos Aires eran complicados y costosos.

Sin embargo, aquellos primeros pobladores tuvieron la pujanza necesaria para, desde un primer momento y superada la etapa inicial de subsistencia, pensar en las bondades de una economía autosuficiente y en poder abrir nuevos mercados con los excedentes de sus manufacturas.

Cuando en 1556 se introdujo el algodón en el centro de nuestro país, y gracias al valor artesanal agregado se constituyó como base del comercio y la economía de la región (las rústicas fibras de chaguar fueron reemplazadas por telas de algodón), aquella mentalidad emprendedora fue vital para gestar la industria nacional, de cara al mundo.

Siglos después, en un país que llegó a ser considerado «el granero del mundo» por su capacidad de producción agrícola, la industria nacional sigue generando trabajo, justicia y seguridad, pues la enorme cantidad de pequeñas y medianas empresas son las mayores creadoras de mano de obra en el país.

Sin embargo, su capacidad se ha ido alejando paulatinamente de su verdadero potencial, a la espera de una nueva generación de argentinos pujantes, emprendedores, capaces y honestos, que logren emular a aquellos primeros luchadores que se sobrepusieron a infinitas dificultades para abrir a los ojos del mundo nuestra capacidad productiva. Materia prima, a Dios gracias, es lo que nos sobra.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

- LIBERTAD -





Frases y citas célebres


sobre La Libertad




Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo.
Franz Grillparzer (1791-1872) Dramaturgo austriaco.

Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?
Arturo Graf (1848-1913) Escritor y poeta italiano.

El hombre nace libre, responsable y sin excusas.
Jean Paul Sartre (1905-1980) Filósofo y escritor francés.

No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.
Robert Louis Stevenson (1850-1894) Escritor británico.

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.

La libertad es incompatible con el amor. Un amante es siempre un esclavo.
Germaine de Staël (1766-1817) Escritora e intelectual francesa.

Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.
Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.

La libertad de amar no es menos sagrada que la libertad de pensar. Lo que hoy se llama adulterio, antaño se llamó herejía.
Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés.

Quienes son capaces de renunciar a la libertad esencial a cambio de una pequeña seguridad transitoria, no son merecedores ni de la libertad ni de la seguridad.
Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

La libertad no tiene su valor en sí misma: hay que apreciarla por las cosas que con ella se consiguen.
Ramiro de Maeztu (1875-1936) Escritor español.