viernes, 16 de noviembre de 2007

- NUESTRO CINE -




BREVE HISTORIA DE NUESTRO CINE


El cine llegó a la Argentina apenas después de su lanzamiento en París, al poco tiempo ya empezaron a rodarse las primeras producciones nacionales. Entre otros atractivos, hubo pioneros mundiales en cine científico y de animación. Pero la verdadera industria comenzó recién en 1933, con la afirmación del cine sonoro.

La Guerra Gaucha. Programa del Cine Ambassador. Matinee. Noviembre de 1942. Los buenos tiempos, cuando las películas argentinas se veían en toda Iberoamérica, duraron hasta comienzos de los años '50. Luego, el paulatino cierre de los grandes estudios, el crecimiento de la televisión, el anquilosamiento del cine popular, y el aislamiento de un cine de autor, impusieron otras reglas de juego.
Sobre esas reglas, el actual cine argentino se ha restringido en cantidad y en mercado, pero mantiene una especial calidad, internacionalmente reconocida.

La primera exhibición cinematográfica, con vistas de los Lumiére, ocurrió el 18 de Julio de 1896. Ya en 1894 había llegado el kinetoscopio y, a comienzos de 1896, un concesionario de kinetoscopios había experimentado proyecciones públicas con un aparato de su invención. En 1897 comenzó la importación de cámaras francesas, y un francés residente en Argentina, Eugene Py, se convirtió en el primer realizador y camarógrafo con el corto La bandera argentina.

En 1898, filmando sus propias operaciones quirúrgicas, el doctor Alejandro Posadas inició el cine quirúrgico. En 1900 aparecieron las primeras salas específicamente dedicadas al cine, y los primeros noticieros.





Desde entonces, cabe señalar los ensayos de cine sonoro en 1907; el primer filme de ficción con actores profesionales, La revolución de mayo, en 1910; el primer largometraje, Amalia, en 1914; el primer gran éxito, Nobleza gaucha (costó 25.000 pesos y recaudó medio millón en seis meses, sin contar copias piratas) en 1915; el primer largometraje mundial de cine de animación, El apóstol, en 1917; y la primer mujer directora de Latinoamérica, también en 1917.

Entre melodramas, policiales, cintas cómicas y temas camperos; durante el período mudo, se hicieron más de 200 películas; destacándose los asuntos de clima tanguero de Agustín Ferreyra. Sin embargo, nunca se organizó una verdadera industria, y ni siquiera se conservaron debidamente las películas.

La verdadera industria surgió con el cine sonoro, en 1933. Casi al mismo tiempo nació Argentina Sono Film, con Tango (donde debutaron Libertad Lamarque, Tita Merello y Luis Sandrini); y Lumiton, con Los tres berretines.

Pronto, éstas, y otras empresas llegaron a producir, en estudios propios, unos treinta filmes anuales que exportaban a toda Latinoamérica; en especial los melodramas de Libertad Lamarque, las cómicas de Sandrini y, más tarde, también las de Niní Marshall.
En 1938 ya existían 29 galerías de filmación, aunque de equipamiento todavía precario.

Los principales realizadores eran el prolífico Moglia Barth. El más prometedor y hábil Manuel Romero con: La vida es un tango; La muchacha del circo y Fuera de la ley drama policial prohibido en New York; entre otros. El riguroso Mario Soffici, autor de Prisioneros de la tierra (según encuestas, el mejor filme del cine argentino) y otros dramas sociales y también algunas comedias; el poeta suburbano Leopoldo Torres Ríos autor de La vuelta al nido, Pelota de trapo y Aquello que amamos; el retórico pero efectivo Luis César Amadori realizador de Dios se lo pague y Almafuerte; y, el creador de comedias burguesas, Francisco Mugica en Así es la vida y Los martes, orquídeas. También los más refinados Daniel Tynaire, Luis Saslavsky, de Savalía y Borcosque.





Pronto se sumaron Carlos Hugo Christensen con sus dramas y comedias de carga erótica como Safo y El ángel desnudo, los directores de comedias Bayón Herrera y Schlieper, y el director de cine épico Lucas Demare con: La guerra gaucha y Su mejor alumno.

Tres hechos clave de los años '40 fueron la formación de la cooperativa Artistas Argentinos Asociados, con buena parte de la "intelligentzia" de la época; en segundo lugar, la crisis por falta de película virgen (consecuencia de la neutralidad argentina durante la segunda guerra mundial) y, desde 1944, la creciente intervención del Estado.



Con el tiempo, esto se traduciría en formas de censura, listas negras, reparto discrecional de película virgen y créditos blandos que sólo beneficiaron a los comerciantes de ocasión.

Se destaca sin embargo la calidad del cantante, actor y realizador Hugo del Carril en Las aguas bajan turbias, La Quintrala y Más allá del olvido. En 1957 se crearon la Ley de Cine y el Instituto Nacional de Cinematografía (INC), que desde entonces decide créditos, difusiones... o trabas burocráticas, según la época.

Con su respaldo inicial se afirmaron el polemista Leopoldo Torre Nilsson, que pronto alcanzó fama internacional autor de La casa del ángel y La mano en la trampa; la dupla Fernando Ayala - Héctor Olivera (El jefe, El candidato), creadores de el sello Aries y; tras ellos, los miembros de la llamada generación del '60, ajenos al sistema de estudio, ya demasiado caro y anquilosado.

En esa época se destacaron Simon Feldman con El negoción , Martínez Suárez con Dar la cara, René Mugica con Hombre de la esquina rosada sobre un cuento de Borges, Lautaro Murúa con Shunco y Manuel Antin con La cifra impar, sobre un cuento de Cortázar. Paralelamente, Fernando Birri impulsaba su escuela de cine documental, con dos trabajos memorable: Tiré dié y Los inundados, donde la denuncia realista y el humorismo provinciano hacían una buena combinación.





Fruto de esos tiempos sería otro actor, cantante y director: Leonardo Favio, que debutó con un excelente drama, casi autobiográfico, Crónica de un niño solo. Hacia fines de los '60 interesó el cine underground de algunos directores de publicidad que experimentaban con el lenguaje, pero, sobre todo, interesó el ensayo político de Pino Solanas y Octavio Getino en La hora de los hornos, un trabajo provocativo e innovador, exhibido, forzosamente, en funciones clandestinas como desafío al gobierno militar de turno. Mucho cine de agitación se desarrolló por esos años.

Entre 1973 y 1975,con un gobierno democrático y una economía medianamente estable, el cine argentino alcanzó grandes éxitos de crítica y boletería, como el drama campero Juan Moreira (Favio), La Patagonia rebelde una historia de represión (Olivera), La tregua, un romance de oficina candidateado al Oscar (Sergio Renán) y La Raulito (Murúa)

Lo que vendrá merece otro capitulo por lo contemporáneo del tema.

jueves, 15 de noviembre de 2007

- FERNANDEZ MORENO -






Baldomero Fernández Moreno

POETA DE BUENOS AIRES


Su nombre completo era el de Baldomero Eugenio Otto Fernández Moreno
Poeta y prosista. Nació en Buenos Aires, en un día como hoy, un 15 de noviembre pero de 1886.
A los seis años de edad, fue llevado a España, vivió en Barcelona hasta 1896, y desde entonces en Madrid, donde realizó sus estudios secundarios. A fines de 1899, regresó a la Argentina, ingresando a la Universidad de Buenos Aires; siguió los estudios hasta graduarse de médico en 1912.

Comenzó a ejercer en la campaña, radicándose en Chascomús, y luego en Catriló Provincia de La Pampa. En 1915, apareció su primer libro Las iniciales del misal, al que seguiría en 1916, Intermedio provinciano, elogiado por Leopoldo Lugones. Establecido nuevamente en la capital, habitó la casa de la Av. Rivadavia 8897, esqu. Juan F. Olmos, durante un cuarto de siglo.

Ocupado en su profesión, en 1917, publicó Ciudad, significativa recopilación de poesías íntegramente dedicadas a una visión extraordinaria de Buenos Aires. Vinieron luego: Por el amor y por ella (1918); Campo Argentino (1919); Versos a Negrita (1920); Nuevos Poemas (1921); 1920 y dos y Cantos de amor, de luz, de agua (1922).

Entre 1921 y 1924, volvió a residir en Chascomús, donde escribió Aldea española que obtuvo el Primer Premio Municipal. En esta postrer fecha se avecindó definitavemente en Buenos Aires y anbandonó la medicina; desde entonces, hasta su muerte, vivió de unas cátedras de literatura e historia en la enseñanza secundaria. Escribió El hijo (1926); Décimas y poesías (1928); Sonetos y Ultimo cofre de Negrita (1929) y Cuadernillo de verano (1931).





En 1934, ingresó como miembro de número a la Academia Argentina de Letras. Logró el primer Premio Nacional de Poesía con sus obras: Dos poemas (1935) y Romances y Seguidillas (1936). A consecuencia de una desgracia familiar Fernandez Moreno cayó a partir de 1937, en un estado de profunda depresión nerviosa, que se prolongó hasta fines de 1939. Durante ese tiepo publicó Penumbra, libro cuyo tema central es la muerte.

En 1938, apareció Continuación; Yo, médico; Yo catedrático; San José de Flores, barrio donde volvió a residir desde 1938 en un palacete de Francisco Bilbao 2384.

El poeta comenzó a publicar en 1941, su Obra ordenada, que comprende toda su producción corregida y sistematizada. Ese mismo año, apareció en Buenos Aires, ciudad pueblo, campo, y en 1943, La Patria desconocida, su primer libro en porsa. En 1949, editó Parva, que mereció el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, que le fue entregado en junio de 1950. Al recibirlo pronunció un extraordinario discurso que ha quedado como su bellísima despedida, pues murió el 7 de julio de dicho año.





Dejó entre otros libros inéditos la Guía Caprichosa de Buenos Aires, que son apuntes de un caminante. Con precisión surgen el parque Lezama, Las Catalinas, la avenida 9 de Julio, la parroquia de la Concepción, la calle Yapeyú, en Almagro; el callejón de San Lorenzo, y una glicina en la calle Sarmiento.

Va en este pequeño homenaje nuestro recuerdo al autor "70 balcones y ninguna flor..."

miércoles, 14 de noviembre de 2007

- CIRCUITO BAIRES -





Buenos Aires Tour


Una renovada apuesta turística


Una propuesta económico / cultural NO contaminante




Es muy extenso lo que se puede recomendar para un turista nacional ó extranjero!
Buenos Aires es realmente maravillosa (pese a todo) y merece ser descubierta a fondo. Hay de todo y para todos los gustos...

No solo es recomendable de lo de siempre: Florida, Centro, Retiro, Catalinas, el entorno de la Plaza de Mayo, Catedral Metropolitana e Iglesias aledañas y edificios públicos, Puerto Madero es una fiesta edilicia y gastronómica a la que se suma el boom inmobiliario y recreativo.





La manzana de las Luces, los túneles, el Nacional Buenos Aires y ciertos bares temáticos; San Telmo en domingo son realmente increíbles: se puede ver de todo y para todos: desde antigüedades, orfebres, tangos y artesanías, hasta comidas y personajes. Otro punto es La Feria de Mataderos (también en domingo) es muy interesante, es una suerte de “el campo en la ciudad”: hay carera de potrancas, juegos, artesanías y comidas regionales, con sabor muy folclórico.

La Recoleta toda, incluyendo su Cementerio, donde podemos transitar gran parte de nuestra historia con una ciudad distinta y realmente apasionante arquitectónicamente. Además estamos a pasos del Museo Nacional de Bellas Artes, del CC Recoleta, el Alvear Palace Hotel, el Palais de Glace, el Bs. As. Design; la interminable oferta gastronómica, los artesanos, mimos, estatuas vivientes, etc.

También contamos con los nuevos sub- barrio, los Palermo para todos los gustos: Viejo, Hollywood, Soho, Las Cañitas; Queens; los numerosos centros culturales, Museos Nacionales y de la Ciudad, también los privados, como el Malba, Proa; las galerías de arte gratuitas con circuito propio por Av. Alvear, las increíbles estaciones ferroviarias como las de Retiro y Constitución.






Ejemplos sobran: el barrio de la Boca es sumamente pintoresco y no solo encierra el tema fútbol (que no es poco) también tiene tango, bailes, comidas, galerías y arte. Hay mucho más: ¡toda una movida cultural!

El Abasto (con cuidado), el complejo Palermitano todo: el Hipódromo, los Jardines, los Parques, los Lagos, los Clubes Hípicos, el Golf, la Cancha de Polo, el Rosedal, la Rural, el Zoo, el Botánico, sus monumentos, la Av. del Libertador, etc.





Estamos convencidos que la bendita Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ¡Está para mucho más! Si en forma mancomunada se trabaja en los aspectos culturales y turísticos, brindando mucha info sobre lo que pasa, brindando seguridad a los visitantes, propios ó externos, todo lo que se puede ver y conocer,

¡Sí que va a estar más que bueno Buenos Aires...!


Ricardo A. Carrasquet

martes, 13 de noviembre de 2007

- JAURETCHE -




Día del Pensamiento Nacional

En homenaje al nacimiento del escritor y pensador

Arturo Jauretche



Arturo Martín Jauretche nació en Lincoln, provincia de Buenos Aires, el 13 de noviembre de 1901. Sus padres fueron don Pedro Jauretche y Angélica Vidaguren quienes, además tuvieron otros 9 hijos, siendo Arturo el mayor de todos ellos.
Ensayista, escritor y político Jauretche militó en su juventud en el Partido Conservador para luego enrolarse en las filas Yrigoyenistas.

En 1930 fue protagonista de la lucha callejera contra los gobiernos de los generales José Félix Uriburu y luego de Agustín P. Justo y participó en actividades de riesgo especialmente en los combates de San Joaquín y Paso de los Libres, Corrientes, el 29 de diciembre de 1933 donde fue tomado prisionero luego de este último levantamiento radical. En las luchas internas del radicalismo dirigió los grupos "Continuidad Jurídica" y "Legalista" que se oponían a la dirección de Marcelo Torcuato de Alvear. Posteriormente, con el surgimiento del peronismo, Jauretche adhirió a los principios del recién nacido Movimiento Justicialista.



Quien había visto morir a Yrigoyen y había empuñado el fusil en la revuelta popular contra el régimen, aparecía entonces en el momento oportuno para reafirmarle al caudillo que "No hay nacionalismo sin pueblo", que "sólo los descamisados" podrán "aplastar a los vendepatrias y a los cipayos", y que "la Independencia Económica y la Soberanía Política no se plasman sin La Justicia Social y que en el mundo de imperialismos en pugna, la Argentina debe asentarse en La Tercera Posición".
Desde 1946 hasta 1951 fue presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires y, al producirse la Revolución de 1955, volvió a la lucha política "en defensa de los diez años de gobierno popular".

Jauretche murió en Buenos Aires el 25 de mayo de 1974, a la edad de 73 años.

- IDENTIDAD Y LENGUA -




- ¿LA LENGUA COMO IDENTIDAD? -


No solamente hemos recibimos información de nuestros ancestros


Uno de los grandes problemas del hombre fue y será la comunicación e información en todas sus formas, maneras y sistemas. El idioma y la noticia fueron y son los ejes centrales de la comunicación.

Los sonidos guturales, que posteriormente darán paso al habla y a las lenguas, junto a los sonidos percusivos, que darán paso a la música, no son otra cosa que “medios de comunicación” que el hombre incorpora para hacerse entender y transmitir mensajes que no son otra cosa que información, que se traduce en cultura. Las imágenes, las podemos encontrar en cavernas, como las de la cueva Chauvet-Pont-d'Arc, al sur de Francia ó en Los Antiguos, Santa Cruz, Patagonia Argentina, a 163 Km. del Glaciar Perito Moreno y tantísimos lugares en todo el mundo.

Con el avance de la tecnología, la globalización, la informática y la telefonía de todo tipo, se ha hecho mucho más pequeño el mundo y todo nos es mucho más cercano y posible (Estamos hablando los avances de las comunicación en general y de su tecnología en particular) La gran revolución, sin duda alguna, fue en sus comienzos el transistor, seguido por el chip, que era lo único que no se habían imaginado Leonardo Da Vinchi, Julio Verne, ni en propio Ray Bradbury.

El acceso a la noticia y a la información es totalmente inmediato y de hecho está al alcance de todos. La transferencia de la voz, los textos, las imágenes y los datos, se realizan casi instantáneamente (se mide en nanosegundos). Los servidores y la banda ancha, los satélites, las microondas y enlaces, son cada vez más versátiles y rápidos. La Radio y la TV llegan a todas partes, del modo convencional y en los teléfonos inalámbricos, que hacen de todo. El advenimiento de los mismos, con reproductores de MP3, el envío de mensajes de texto e imágenes, la incorporación de cámaras fotográficas y de video digital y la posibilidad de crear nuestros propios blogs en la web, hacen de cada uno de nosotros un potencial periodista.





Como prueba de ello, hemos visto los lamentables ataques terroristas en Londres y fue a través de dichos sistemas. Ningún medio presenció esto, excepto “la gente” y esas fotos y videos de gente común, fueron los únicos testimonios en imágenes que utilizaron los medios convencionales de todo tipo, para ilustrar los atentados. (Diarios, Revistas, TV, Internet, etc.) Hay un antes y un después en el periodismo, que quedó grabado el 7 de Julio de 2005. Todos los expertos y analistas lo destacan en foros y seminarios de comunicación. Además, nos atrevemos a decir: “que está desinformado el que quiere”.

Todo lo precedente NO significa que los pueblos originarios, en ningún rincón del planeta pierdan su identidad, sus costumbres, su cultura y por cierto su lengua. Esto no significa que necesariamente se enseñen solamente, lenguas autóctonas. Nos guste ó no, el mundo se comunica a través del inglés, en primera instancia, del español, en el mundo occidental y fundamentalmente del chino, en el oriental, que está en vías de ser la segunda economía del mundo. No ocurre esto con el araméo, qechua ó aymará, ni ninguna otra lengua, ya que la interrelación global, vino para quedarse y profundizarse.

En síntesis: no debemos perder nuestras costumbres, que es parte de nuestra cultura, que por cierto, vienen incorporadas en el inconsciente colectivo e imaginario de nuestro ser y además, ahora sabemos que están presentes en el ADN de todos los humanos, pero tampoco debemos negarnos al mundo y su gran diversidad. Esa mixtura es la que enriquece a los pueblos, a sus músicas, conocimientos, cocinas, y hace a una nueva cultura, lo que de ninguna manera significa “perder la identidad” sino recrearla y enriquecerla.






De cualquier modo, no todo es tecnología. Es acaso imaginable un mundo sin música, sin cine, sin TV ó video, sin libros, sin pinturas, sin artes... ¿acaso sin cultura? Una cosa se apoya en la otra: el arte y la cultura mucho le deben a la tecnología, ya que es el gran amplificadora y propulsora, encargada de divulgar y acercar a todos a una misma mesa, para compartir el mismo pan.


Ricardo A. Carrasquet

lunes, 12 de noviembre de 2007

- SADAIC -



¿QUE ES SADAIC?


Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música


Somos Autores y Compositores argentinos de todos los géneros y estilos que, en defensa de los Derechos que producen nuestras obras, nos hemos nucleado en esta Institución, fundada por la sabia iniciativa de colegas predecesores hace más de medio siglo.

Desde entonces hemos crecido tratando de perfeccionar nuestro quehacer, adecuando nuestros Estatutos, con la finalidad de recaudar y distribuir equitativamente el producido económico de todas las formas de utilización del repertorio musical argentino y extranjero representado por nuestra Sociedad. Es en este contexto que se basa nuestro accionar, inspirado, además, por los principios de justicia y solidaridad que impulsaron a nuestros mayores.

El artículo 17 de la Constitución Nacional da protección a la propiedad intelectual, estableciendo que todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerde la ley.

Esta garantía constitucional se encuentra reglamentada en la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual -una de las más avanzadas de la época- que, entre sus diversas disposiciones, establece que, a sus efectos, las obras artísticas protegidas comprenden las composiciones musicales, y que el derecho de propiedad de una obra artística comprende, para su autor, entre otras, la facultad de disponer de ella.

De las disposiciones relacionadas surge indiscutible el derecho que sobre sus obras tienen los autores y compositores de música.

Sin embargo, el marco teórico mencionado no concluye necesariamente en que el ejercicio individual del derecho de autor resulte sencillo, como sí ocurre con otras manifestaciones del derecho de propiedad.

En este aspecto, adviértase que una obra musical puede ser ejecutada en forma simultánea en diversos lugares del país y del extranjero, y que resulta imposible, para su dueño, controlar dicho uso, fijar la tarifa que entienda razonable, eventualmente prohibir su uso si lo considera pertinente, etcétera.

Precisamente, las circunstancias expuestas conllevan la necesidad de buscar alguna solución que permita una adecuada defensa de los derechos que las leyes protegen. Es en este contexto que nace la llamada gestión colectiva que origina la integración de autores y compositores en una asociación que actúa en salvaguarda de sus derechos.



La gestión colectiva de los derechos de los autores y compositores de música resulta de la premisa de que no es posible que los titulares de los derechos puedan gestionarlos individualmente, y hoy es una realidad reconocida mundialmente.

Bajo este marco, y como producto de la fusión de dos sociedades de autores, el Círculo Argentino de Autores y Compositores de Música y la Asociación de Autores y Compositores de Música, se crea el 9 de junio del año 1936 la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC).

Se consolida así un proceso de protección de los autores y compositores de música al crearse una sociedad única para la gestión colectiva de sus derechos que permite la concreción, en la práctica, de un derecho absolutamente consagrado en el aspecto legislativo.

En el marco expuesto, y a modo de culminación de la evolución referida, se sanciona la Ley 17.648, que confiere a SADAIC la exclusividad de la gestión colectiva de los autores y compositores de música, convirtiéndola en la única entidad autorizada para percibir y distribuir los derechos generados en la utilización de obras musicales, sean estas nacionales o extranjeras; en este último caso, por imperio de los convenios de representación recíproca que se han suscripto con la totalidad de las asociaciones similares de otros países del mundo.

La Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música se encuentra -por recaudación- entre las primeras quince sociedades del mundo, y es la primera de América Latina.

Que los Autores y Compositores están orgullosos de que la utilización de sus obras le permita brindar a sus clientes un servicio de alto valor agregado, tanto sea como servicio adicional o central de su actividad.

Que SADAIC es una asociación civil, cultural y mutualista sin fines de lucro y que el dinero recaudado es distribuido en su totalidad, después de efectuársele una deducción destinada a solventar los costos administrativos.

domingo, 11 de noviembre de 2007

- TRADICION -





Ayer fue y casi lo olvidamos...

Día de la Tradición



El Día de la Tradición se celebra el 10 de noviembre, día que nació el escritor José Hernández, defensor del arquetípico gaucho y autor del inmortal “Martín Fierro”, obra cumbre de la literatura gauchesca; fecha establecida por ley promulgada el 18 de agosto de 1939.-

Su origen se remonta el 28 de Marzo de 1928 cuando se funda la Agrupación llamada BASES, en homenaje al Dr. Juan Bautista Alberdi, “con la intención de contribución al enriquecimiento del intelecto para sobreponerse al materialismo de la época”.





Es ésta, quien el 6 de Junio de 1938 presidida por el Sr. Aurelio Amoedo, quien presenta ante el Honorable Senado de la Nación la nota correspondiente pidiendo que se declare el 10 de Noviembre como “Día de la Tradición”. Tomando este día por el natalicio de José Hernández. La aprobación ante la Cámara de Senadores y Diputados fue unánime, declarada bajo la ley Nº 4756 / 39.
La referida ley se originó en el Honorable Senado y fueron sus autores D. Edgardo J. Míguenz y D. Atilio Roncoroni.






Por esta razón es que en el año 1975 se promulga la ley Nº 21154, quien pone en vigencia a nivel Nacional, nuestro "Día de la Tradición"; declarándose también por razónes obvias, a la Ciudad de San Martín como “Ciudad de la tradición”. Considerandola como la cuna de la tradición.

La palabra Tradición deriva del Latín tradere y quiere decir donación o legado. Es lo que identifica a un pueblo y lo diferencia de los demás, es algo propio y profundo, siendo un conjunto de costumbres que se transmiten de padres a hijos. Cada generación recibe el legado de las que la anteceden y colabora aportando lo suyo para las futuras. Así es que la tradición de una nación constituye su cultura popular y se forja de las costumbres de cada región.






Probablemente ahora, de la mano de ese gran propulsor que es el cine, de los dibujos y adaptaciones de texo del inolvidable "negro" Fontanarrosa, nos reencontremos con este renovado Martín Fierro, acorde a los tiempos y al lenguaje del comic argentino.

Ricardo A. CARRASQUET