domingo, 30 de septiembre de 2007

- CASTAGNINO -



Juan Carlos Castagnino

Uno de los grandes de la pintura nacional

Nació en Mar del Plata el 18 de Noviembre de 1908.

Fue arquitecto y egresado de la Escuela Superior de bellas Artes, trabajando luego en los talleres de los maestros Spilimbergo y Gómez Cornet. En 1933 integró el grupo fundacional del primer sindicato argentino de artistas plásticos, evidenciando una inquietud social que encontraría adecuada materialización en gran parte de su obra artístic, y en el mismo año expone en el Salón Nacional de Bellas Artes.

En esa misma época, con Berni y Spilimbergo, participó junto al mexicano Siqueiros en la realización de los murales de la quinta de Natalio Botana, en Don Torcuato.
Viajó a París en 1939, asistiendo al taller de André Lothe. Pero la guerra mundial interrumpió sus trabajos. De regreso a la Argentina, en 1941 obtuvo el título de arquitecto en la Universidad de Buenos Aires.



Su producción artística abarca desde el paisaje marítimo de su ciudad natal, hasta la interpretación lírica del suburbio bonaerense. Obtuvo los más importantes premios que se otorgan en Argentina Sus figuras recorren un amplio espectro, alcanzando sus niveles más altos en las maternidades y en los humildes personajes del campo y la ciudad, es la consecuencia del pronunciado dramatismo de su espiritú que se manifiesta a travéz de la crudeza de la representación de sus motivos.

También los caballos, a los que interpretó más en la esencialidad de su dinamismo que en la fidelidad de su imagen, moovilizaron su inspiración. Pintor de paleta cálida, supo emplear los pigmentos tanto con largueza y grueso empaste como con entonada sutileza. Dibujante eximio, las ilustraciones que realizó para el "Martín Fierro" dieron lugar a la más popular de las ediciones de esta obra mayor de la literatura argentina.



También reconocido muralista, son los temas que realizó en 1945 junto a Berni, Spilimbergo, Urruchúa y Colmeiro para las Galerías Pacífico, en Buenos Aires, sus obras más destacadas en este campo. Numerosos fueron los galardones alcanzados a lo largo de su carrera artística, los que culminaron en el Gran Premio de Honor del Salón Nacional de 1959.

Dibujante sobresaliente, la soltura y la síntesis expresiva definen su descripción lineal de las formas. En 1963 fue designado miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes. Juan Carlos Castagnino falleció en Buenos Aires el 21 de Abril de 1972.

sábado, 29 de septiembre de 2007

- SR. ARQUITECTO -



El Arquitecto Emblemático

César Pelli


César Pelli nació un 12 de octubre de 1926 en Tucumán. Estudió arquitectura y se graduó en la Universidad Nacional de Tucumán. Posteriormente comenzó a trabajar en su país, hasta que en 1952 se trasladó a los Estados Unidos, donde finalmente se nacionalizó estadounidense.

Pelli fue socio del despacho de Eero Saarinen y posteriormente de Gruen Associates. En 1977 fundó su propio despacho, César Pelli and Associates. Fue decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Yale. Ha sido distinguido con la medalla de oro del American Architect Institute (Instituto Estadounidense de Arquitectos).

Su obra más famosa la constituyen las Torres Gemelas Petronas, en Kuala Lumpur, que hasta mediados de 2003 fueron los edificios más altos del mundo. En Pelli, destaca la elegancia y sobriedad de las líneas, y la forma como combina el cristal y la piedra o el metal en sus edificios.



Una de las obras en construccion mas importantes en la Argentina, es el Campus de la Universidad Empresarial Siglo 21, al norte de la ciudad capital de Cordoba. Los edificios hasta ahora construidos, son muy modernos y muestran una completa sencillez y a la vez un alto lujo.

En 2006, es el líder del proyecto Costanera Center, el que será el edificio más grande de Sudamérica [1] y el segundo edificio comercial más grande de América Latina, construyéndose en Santiago, Chile.

En 2007 se va a levantar su proyecto del Centro Municipal Distrito Sudoeste, CMDSO, en Rosario (Argentina) donde antiguamente estaban las instalaciones de la fábrica Acindar.



En Madrid se está llevando a cabo la construcción de otro diseño suyo: La Torre de Cristal, uno de los cuatro rascacielos que se están levantando en el complejo empresarial Cuatro Torres Business Area. Tendrá una altura de 249 metros sobre rasante, convirtiéndose en el segundo edificio más alto de España y su construcción acabará en el año 2007.

Además, César Pelli se está haciendo cargo de la construcción de la Torre Iberdrola en Bilbao, que será el edificio más alto de Bizkaia, y construirá también la "Torre Triana" en la ciudad de Sevilla, un rascacielos de 178 metros y, 43 plantas cuya construcción concluirá en 2010 y será el nuevo símbolo de la ciudad.

viernes, 28 de septiembre de 2007

- HORACIO FERRER -



Horacio Ferrer

Un letrista de lujo


Llegó al tango con sus letras locas cuando éste ya no podía darle la fama y la devoción popular que había derramado sobre otros creadores, que para entonces estaban muertos o se resignaban al ocaso. Pero se abrió paso de todas formas, y hasta logró ser el letrista adoptado por Astor Piazzolla, único vanguardista que no desdeñó el tango canción.

Por momentos consiguió conectar con esas grandes masas ya alejadas del género, y le regaló a Piazzolla la multitudinaria repercusión popular que le había faltado. De todas formas, nunca incurrió en una lírica directa y plana, empecinamiento por el que todo artista paga un precio. Creador de una obra incesante, aplaudida o rechazada, ha sido y es el letrista más resuelto a escribir versos nuevos cuando ya todos los versos del tango parecían haber sido escritos.

Horacio Ferrer vio la luz en un hogar montevideano impregnado de arte. De muy niño escribía ya versos, obras para títeres y, algo después, milongas que cantaba, acompañándose en guitarra, para sus amigos del barrio en el sótano de un almacén. Quien le enseñó a sacar tangos de oído en la guitarra fue un tío materno que vivía en Buenos Aires, en la margen occidental del Río de la Plata, adonde viajaba con sus padres frecuentemente. Fue ese mismo tío quien le haría conocer la noche porteña, con toda su galería de personajes bohemios.


Sus primeros tangos surgieron a comienzos de los '50, apareciendo en ellos la temática y el estilo por momentos surreal de sus obras posteriores. Con amigos de la carrera de arquitectura y el coleccionista Víctor Nario inició en Uruguay un programa radial semanal: "Selección de Tangos", desde el cual se propuso defender a las resistidas tendencias vanguardistas. De esa audición insurgente nacerá en 1954 "El Club de la Guardia Nueva", que organizaba conciertos con Aníbal Troilo, Horacio Salgán y el revolucionario Octeto Buenos Aires de Astor Piazzolla. A éste lo conoció en 1955, al regresar Astor de Francia. Ese encuentro alcanzaría gran trascendencia.



Ferrer redacta, ilustra y dirige durante siete años la revista "Tangueando", mientras sus versos y sus tangos permanecen inéditos. En esa misma época, entre 1956 y 1959, estudia bandoneón y comparte una pequeña orquesta. Durante este último año publica su primer libro, El Tango. Su historia y evolución, editado por la casa Peña Lillo. Por las dos ondas del Sodre, la radio oficial uruguaya, pone en el aire hasta 1967 ciclos orgánicos sobre la evolución del tango. En lo sucesivo conduciría numerosos programas radiales y televisivos en las dos orillas del Plata.

Tras abandonar sus estudios de arquitectura ingresó como redactor a los suplementos del matutino montevideano "El Día", y por pedido de Troilo escribió "La última grela", tango con el que iniciara su trayectoria de letrista consagrado. Los años que siguieron abundaron en hechos significativos, y entre éstos la celebración del Primer Festival Universitario de Tango, con la participación de Piazzolla, Julio De Caro, César Zagnoli, Prudencio Aragón y otros.

En 1967 graba los poemas de su "Romancero canyengue" para el sello argentino independiente Trova, acompañado por la guitarra de Agustín Carlevaro. El disco provoca que Piazzolla lo invite a escribir juntos, lo que harán intensamente hasta 1973. Así surge, como primer gran fruto, la operita "María de Buenos Aires", que en 1968 estrenan, en la sala Planeta, de Buenos Aires, Piazzolla con su orquesta de diez músicos, las voces de Héctor de Rosas y Amelita Baltar, y el propio Ferrer como recitante en el papel de El Duende. Trova la edita en dos LP, mientras van surgiendo los primeros tangos del binomio, como el ya clásico "Chiquilín de Bachín" y "Juanito Laguna ayuda a su madre", mostrando un claro compromiso social.


A lo largo de 1969 surge la serie de tangos llamados baladas, de los cuales "Balada para un loco" constituirá un éxito resonante, el primero auténticamente masivo que disfrutará Piazzolla. Entre varias obras en que Ferrer despliega su peculiar imaginario, con un lenguaje que lo distingue absolutamente de cualquier otro letrista ("Canción de las venusinas" y "La bicicleta blanca" son ejemplos de ello), sobresale "Fábula para Gardel", una emocionada introducción al arte del genial cantor, con la poética excusa de un padre que le habla de él a su pequeño. En su estreno, el poema fue recitado insuperablemente por el propio Ferrer en el Luna Park de Buenos Aires, acompañado por ocho bandoneones y una gran orquesta bajo la batuta de Piazzolla, en una noche apoteótica. Aquellas producciones quedaron plasmadas en el disco "Astor Piazzolla y Horacio Ferrer en persona".

Entre un extenso número de obras, presentaciones y premios en varios países, Ferrer colaboró con importantes artistas del género, como Roberto Grela, Leopoldo Federico, Raúl Garello y Horacio Salgán, con quien en 1975 compuso el Oratorio Carlos Gardel. Al año siguiente escribió con figuras ya míticas del tango, como Julio De Caro ("Loquita mía"), Pedro Laurenz (poniendo versos a "Esquinero"), Armando Pontier ("El hombre que fue ciudad"), Osvaldo Pugliese ("Yo payador me confieso") y Aníbal Troilo ("Tu penúltimo tango").

Además de prolífico letrista ("Balada para mi muerte", "El Gordo triste" y "El hombrecito blanco" son ejemplos de su poder creador), Ferrer es autor, entre otras obras, de "El Libro del Tango, Arte Popular de Buenos Aires", cuya primera edición data de 1970. Sobre todo en su edición de 1980 en tres tomos (Antonio Tersol Editor), con más de dos mil páginas, es la referencia obligada de cualquier estudioso.

Nació un 2 de Julio de 1933 en Montevideo, Uruguay y hasta la fecha convive en éste, su Buenos Aires.

jueves, 27 de septiembre de 2007

- TEATRO COLON -



A 150 años del primer Colón

Por Eduardo Arnosi
Para LA NACION



Se han cumplido este año ciento cincuenta años de la inauguración, en 1857, del antiguo Teatro Colón, antecesor del actual, que se alzaba en la Plaza de Mayo, en el lugar que hoy ocupa el Banco Nación.

Aunque ya había temporadas de ópera en Buenos Aires desde 1825, en el viejo Coliseo –luego, Argentino– y en el Teatro de la Victoria, ninguna de esas salas podía compararse con este vasto y magnífico Colón, con capacidad para 2500 espectadores, cuyos planos habían sido trazados por el ingeniero Carlos Enrique Pellegrini, padre del futuro presidente de la República.

El edificio impresiona aún hoy a través de las fotografías que nos quedan de una ciudad que por entonces apenas alcanzaría el medio millón de habitantes.

Fue el primer gran teatro lírico con que contó Buenos Aires, y la primera sala en la que se utilizó el alumbrado a gas, para sus numerosos candelabros y su gran araña central.



Los progresos de la construcción despertaban enorme interés en los porteños, y aunque el escenario no estaba aún terminado y a la sala le faltaban detalles, para satisfacer la curiosidad del público se organizó un gran baile de carnaval en 1856, al que siguieron otros, muy concurridos, en febrero de 1857.

Finalmente se produjo la inauguración del Colón, el 27 de abril de 1857, con La Traviata, protagonizada por Sofía Vera Lorini, y con el célebre tenor Tamberlick, que fue la estrella de la temporada. La inauguración resultó un acontecimiento de inusitado brillo. Dice Mariano G. Bosch en su Historia de la ópera en Buenos Aires: “El simple anuncio del estreno del Teatro Colón produjo un surgimiento de anhelos desconocidos y nunca sospechados, pasiones nuevas, despliegue de actividades inusitadas entre las damas del abono a palcos, muchas de ellas accionistas del teatro (...) Los diarios de abril de 1857 reflejan muy claramente la nerviosidad social de aquellos días.

Tratábase nada menos que de la primera noche de teatro grande y lujoso, a luz de gas. Las toilettes, los adornos, las joyas iban a exhibirse en forma nueva, no ya al fulgor de velas o quinqués (...) Todo el mundo se vio arrastrado en el torbellino del momento. Al llegar el mediodía del estreno del teatro del encanto, no quedaba una sola localidad por vender. Y por la noche, repleto, desbordante de concurrencia, deslumbrante de lujo y belleza, el teatro estaba hermoso”.



En 1857 se cantaron en el Colón 15 óperas: La Traviata, El Trovador, Rigoletto, La Cenicienta, Norma, El barbero de Sevilla, El juramento, Ernani, Nabucco, Lucrecia Borgia, Macbeth, La favorita, Safo, Torcuato Tasso y Don Sebastiano.

¡Qué diferencia con lo ofrecido en las últimas temporadas de nuestro magnífico Colón actual! Y no parece que la cosa vaya a cambiar mucho para su próximo cumpleaños, en 2008, porque en el mundo de la lírica actual hay que obrar con mucha anticipación para asegurarse cantantes que puedan brindar un gran repertorio.

El gobierno de la ciudad, que cuenta con amplios recursos, ha preferido destinarlos no ya sólo a reparaciones exteriores, que eran necesarias, sino también a modificaciones en la sala y el escenario que, a simple vista, eran innecesarias.

Volviendo al antiguo Colón: el elenco de su temporada inaugural incluía a la gran mezzosoprano Anetta Casaloni y a la afamada soprano Emmy La Grua, para cuya versión de Norma el empresario Achile Lorini duplicó el precio de las localidades.

El viejo Teatro Colón cerró sus puertas el 13 de septiembre de 1888, tras una última representación de Otelo, con su creador, Tamagno. Para entonces ya había sido decretada la construcción (que tardaría veinte años en ser terminada) de un nuevo y más grande Colón: el actual.

El edificio del viejo, que se hallaba en excelente estado, fue destinado, tras una parcial demolición, a servir de base para la estructura del nuevo Banco de la Nación. Lo cual fue lamentable. El banco pudo haber sido construido en otro lugar y el teatro debió haber sido conservado como monumento histórico, si no como sala lírica.

Pero no era ése el criterio reinante entonces. Y así el viejo Colón corrió, mucho antes, la misma suerte que correría el viejo y glorioso Metropolitan de Nueva York, demolido en 1966, para dar lugar, también, a un banco...

El autor es crítico e investigador, especializado en historia de la ópera

miércoles, 26 de septiembre de 2007

- HAYN -



Franz Joseph Haydn


Nace en Rohrau an der Leitha un 31 de marzo de 1732 y muere en Viena, el 31 de mayo de 1809. Compositor austríaco de música clásica, representante de la época clasicista.


Nació en una pequeña población vecina de Viena y cerca de la frontera con Hungría, en 1732, y fue el segundo de los doce hijos de Matthias Haydn y Anna Maria Koller. El padre era fabricante y reparador de carros al servicio del conde Harrach.

Entró como niño cantor en el coro de la Catedral de San Esteban en Viena donde estuvo durante diez años, hasta que en 1749 Haydn alcanzó la edad en la que ya no pudo cantar tonos agudos, por lo que fue despedido del coro. Unos amigos lo acogieron en su casa, y decidió convertirse en músico independiente, transcurriendo diez años difíciles, destacando el ser sirviente del compositor italiano Nicola Porpora. Haydn sacó partido de estos años al ir adquiriendo mayores conocimientos musicales, hasta el punto que compuso sus primeros cuartetos de cuerdas y su primera ópera, además de que su reputación como compositor empezó a crecer y se hizo conocido de personas influyentes de Viena.



Al final de este período, en 1759, Haydn recibió una oferta de empleo importante, que fue la de director musical del conde Morzin. Al mismo tiempo componía, y escribió sus primeras sinfonías para la orquesta. El conde Morzin padecía dificultades económicas, por lo que a los dos años despidió a todos sus músicos.

No obstante, Haydn encontró enseguida un empleo similar como asistente del director musical de la familia Esterházy, una de las más ricas e influyentes del imperio austríaco, y que residía en invierno en Viena y en verano en dos palacios de su propiedad, uno al sur de la capital y otro en Hungría. Los Esterházy eran amantes y conocedores de la música y le dieron todo el apoyo que necesitaba para su labor, incluso su propia pequeña orquesta.

Empezó a trabajar para el príncipe Paul Anton Esterházy en 1762, y muerto éste al año siguiente, en 1763, sirvió a su hermano Nicolás llamado el magnífico durante casi treinta años. En su nuevo cargo, Haydn tuvo una gran responsabilidad, que consistía en componer música para cada ocasión, dirigir la orquesta, interpretar música de cámara con miembros de la orquesta y también de la familia, y organizar el montaje de óperas (presentaba todas las semanas dos operas y dos conciertos, además de las obras especiales para los visitantes destacados, y conciertos de música de cámara diarios en los que tocaba el propio príncipe la viola de bordón).

A pesar del intenso trabajo, Haydn se consideró un hombre afortunado: " mi príncipe está satisfecho con toda mi obra, se me elogia, y yo como director de orquesta puedo hacer experimentos, observar qué refuerza un efecto y qué lo atenúa y hacer mejoras, intentando cosas nuevas".

Al ver que su situación era estable, Haydn se casó en 1770, pero el matrimonio no se entendía y no tuvieron hijos. Tuvo por el contrario una larga relación sentimental con una cantante de los Esterházy, con la que, según algunos biógrafos, tuvo uno o varios hijos.

Transcurrieron casi 30 años en los que Haydn trabajó en este cargo y en los que compuso un sinfín de obras. A lo largo de este tiempo su estilo fue desarrollándose y su popularidad fue creciendo. Con el tiempo llegó a componer tantas obras para su publicación como para los Esterházy. Obras tan conocidas actualmente como sus Sinfonías de Paris fueron compuestas en aquellos años.



En 1781 Haydn estableció una estrecha amistad con Mozart, sobre cuyo trabajo había tenido alguna influencia en los años anteriores. Sintió una gran admiración por Mozart y por la maestría con la que había escrito sus recientes óperas y conciertos. Por su parte, Mozart se esforzaba en componer música de cámara que estuviese en su opinión a la altura de Haydn, a quien dedicó unos cuartetos de cuerda.

Un año después de la revolución francesa de 1789 que conmocionaba a toda Europa, en 1790, murió el patriarca de los Esterházy y su sucesor resultó ser un hombre sin interés por la música, que despidió a la orquesta y jubiló a Haydn. Con tal motivo aceptó la oferta de un empresario musical alemán para viajar a Inglaterra y dirigir sus nuevas sinfonías con una gran orquesta. Su estancia en ese país fue un gran éxito.



Haydn alcanzó una amplia fama y tuvo considerables ingresos. En Inglaterra compuso también algunas de sus obras más sobresalientes, como las Sinfonías de Londres (entre ellas la Sinfonía nº 104 "Londres") y las Sinfonías Militares, el Cuarteto Reiter o el Rondo Gitano para trío con piano.

Habiendo considerado quedarse en Inglaterra, Haydn finalmente volvió a Viena, donde se hizo construir una gran casa, y decidió dedicarse a la composición de obras sacras. Escribió dos grandes obras, el Oratorio La Creación y el Oratorio Las Estaciones, así como seis Misas.

También compuso los últimos nueve Cuartetos de cuerda. A partir de 1802 una enfermedad que había tenido anteriormente volvió a aparecer y se desarrolló hasta tal punto que ya no era capaz de componer, si bien en su mente las ideas de nuevas obras fluían con facilidad. A pesar de estar bien cuidado y no faltarle de nada, así como de tener amigos y ser un músico apreciado, Haydn debió pasar sus últimos años entristecido por no poder trabajar en su música.

Haydn murió a los 77 años de edad, mientras Viena era atacada por las tropas de Napoleón. Sus últimas palabras fueron las que dirigió a sus sirvientes, tranquilizándoles acerca de las bombas que caían en la vecindad.

martes, 25 de septiembre de 2007

- ANTONIO MACHADO -



Antonio Machado - Poeta -

(1875-1939)

Poeta y prosista español, perteneciente al movimiento literario conocido como generación del 98. Probablemente sea el poeta de su época que más se lee todavía. Vida Nació en Sevilla y vivió luego en Madrid, donde estudió.

En 1893 publicó sus primeros escritos en prosa, mientras que sus primeros poemas aparecieron en 1901.

Viajó a París en 1899, ciudad que volvió a visitar en 1902, año en el que conoció a Rubén Darío, del que será gran amigo durante toda su vida. En Madrid, por esas mismas fechas conoció a Unamuno, Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez y otros destacados escritores con los que mantuvo una estrecha amistad.



Fue catedrático de Francés, y se casó con Leonor Izquierdo, que morirá en 1912. En 1927 fue elegido miembro de la Real Academia Española de la lengua.

Durante los años veinte y treinta escribió teatro en compañía de su hermano, también poeta, Manuel, estrenando varias obras entre las que destacan La Lola se va a los puertos, de 1929, y La duquesa de Benamejí, de 1931.



Cuando estalló la Guerra Civil española estaba en Madrid. Posteriormente se trasladó a Valencia, y Barcelona, y en enero de 1939 se exilió al pueblo francés de Colliure, donde murió en febrero.

Indudablemente el hecho de que algunos de sus poemas se convirtieran en concionero popular de la mano del talentoso catalán Joan Manuel Serrat, ha realzado y difundido en la segunda parte del siglo XX su obra hasta nuestros días.

Ricardo A. Carrasquet

lunes, 24 de septiembre de 2007

- WAGNER -



Richard Wagner

(Leipzig, actual Alemania, 1813-Venecia, Italia, 1883)

Compositor, director de orquesta, poeta y teórico musical alemán. Aunque Wagner prácticamente sólo compuso para la escena, su influencia en la música es un hecho incuestionable. Las grandes corrientes musicales surgidas con posterioridad, desde el expresionismo hasta el impresionismo, por continuación o por reacción, encuentran en él su verdadero origen, hasta el punto de que algunos críticos sostienen que toda la música contemporánea nace de la armonía, rica en cromatismos, en disonancias no resueltas, de Tristán e Isolda.

La infancia de Wagner se vio influida por su padrastro Ludwig Geyer, actor, pintor y poeta, que suscitó en el niño su temprano entusiasmo por toda manifestación artística. La literatura, además de la música, fue desde el principio su gran pasión, pero el conocimiento de Weber y, sobre todo, el descubrimiento de la Sinfonía núm. 9 de Beethoven lo orientaron definitivamente hacia el cultivo del arte de los sonidos, aunque sin abandonar por ello su vocación literaria, que le permitiría escribir sus propios libretos operísticos.

De formación autodidacta, sus progresos en la composición fueron lentos y difíciles, agravados por una inestable situación financiera, la necesidad de dedicarse a tareas ingratas (transcripciones de partituras, dirección de teatros provincianos) y las dificultades para dar a conocer sus composiciones. Sus primeras óperas -Las hadas, La prohibición de amar, Rienzi- mostraban su supeditación a unos modelos en exceso evidentes (Weber, Marschner, Bellini, Meyerbeer), sin revelar nada del futuro arte del compositor.


Hasta el estreno, en 1843, de El holandés errante, no encontró el compositor su voz personal y propia, aún deudora de algunas convenciones formales que en posteriores trabajos fueron desapareciendo. Tannhäuser y Lohengrin señalaron el camino hacia el drama musical, la renovación de la música escénica que llevó a cabo Wagner, tanto a nivel teórico como práctico, en sus siguientes partituras: El oro del Rin (primera parte de la tetralogía El anillo de los nibelungos) y Tristán e Isolda.

En estas obras se elimina la separación entre números, entre recitativos y partes cantadas, de modo que todo el drama queda configurado como un fluido musical continuo, de carácter sinfónico, en el que la unidad viene dada por el empleo de unos breves temas musicales, los leitmotiv, cuya función, además de estructural, es simbólica: cada uno de ellos viene a ser la representación de un elemento, una situación o un personaje que aparece en el drama.

No sólo en el aspecto formal fue revolucionaria la aportación wagneriana: en los campos de la melodía, la armonía y la orquestación -con el uso de una orquesta sinfónica de proporciones muy superiores a las que tenían las habituales orquestas de ópera-, sino que también dejó una impronta duradera. Su gran aspiración no era otra que la de lograr la Gesamtkunstwerk, la «obra de arte total» en la que se sintetizaran todos los lenguajes artísticos.


Sus ideas tuvieron tantos partidarios como detractores. Uno de sus más entusiastas seguidores fue el rey Luis II de Baviera, gracias a cuya ayuda económica el músico pudo construir el Festspielhaus de Bayreuth, un teatro destinado exclusivamente a la representación de sus dramas musicales, cuya complejidad superaba con mucho la capacidad técnica de las salas de ópera convencionales.

En 1876 se procedió a su solemne inauguración, con el estreno del ciclo completo de El anillo de los nibelungos. Años antes, en 1870, el compositor había contraído matrimonio con la hija de Franz Liszt, Cosima, con quien había mantenido una tormentosa relación cuando aún estaba casada con el director de orquesta Hans von Bülow. Wagner dedicó los últimos años de su vida a concluir la composición de Parsifal.

domingo, 23 de septiembre de 2007

- ADIOS AL MIMO -


El ados a Marcel Marceau

El mimo francés Marcel Marceau, considerado el Charles Chaplin de las tablas, falleció ayer a los 84 años de edad, anunció hoy su familia a la AFP sin precisar ni el lugar ni las circunstancias del deceso.

Nacido el 22 de marzo de 1923 en Estrasburgo (este de Francia), Marcel Marceau llevó el arte del mimo a cotas inalcanzadas paseando por el mundo a "Bip", el mítico Pierrot moderno que creó en 1947 y que lo hizo célebre.

"Entra en nuestras casas con paso de ladrón y con el terrible descaro del claro de luna", solía decir el artista francés Jean Cocteau de "Bip", un chiflado de rostro blanco y ojos de sorpresa con la boca desgarrada de un trazo rojo, presa de las dificultades del mundo moderno.

Admirado como par de Charlie Chaplin y Buster Keaton en Estados Unidos, venerado en Japón, pero también en América Latina o en Rusia, el inventor de la marcha contra el viento había inspirado el estilo de baile "Moonwalker" de Michael Jackson e influenciado al bailarín ruso Rudolf Nureyev.

De apariencia frágil pero con gran vivacidad, Marceau fue el artífice del renacimiento, tras la Segunda Guerra Mundial, del arte de la pantomima, que había sido opacado por el cine mudo de Chaplin, Keaton o El Gordo y el Flaco (Laurel y Hardy).

Unica ´troupe´ de mimo en el mundo en los años 1950 y 1960, la Compañía Marcel Marceau actuó en los principales teatros de Francia y del extranjero, cosechando un gran éxito.

De 1969 a 1971, Marceau animó la Escuela Internacional de Mimo, antes de crear la Escuela Internacional de Momodrama en París en 1978.

Recuerdo de un gran artista

Reconocido en todo el mundo por su versatilidad teatral mímica, Marceau fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de Naciones Unidas sobre el Envejecimiento, y se hizo merecedor de una gran cantidad de premios, incluyendo el Deburau (1948), además de dos premios Emmy por sus programas de televisión.

En 2005, a los 82 años, efectuó una gira de despedida por América Latina, que le llevó a Cuba, Colombia, Chile y Brasil.

A principios de la década, Marceau todavía realizaba unas 250 representaciones por año en todo el mundo.

"La pantomima es un arte que hipnotiza. Es un leguaje universal", decía aquel que había descubierto su vocación riendo, cuando era niño, las farsas de Charlot en una sala de cine.

Durante un encuentro fortuito con Charlie Chaplin en 1967 en el aeropuerto Orly de París, Marceau había imitado a Charlot con su peculiar andar y su bastón, antes de besar a su "dios" con lágrimas en los ojos, le gustaba recordar.

Hijo de un carnicero que murió deportado al campo de concentración nazi de Auschwitz, Marceau había entrado en la Resistencia francesa en 1944.

"La gente que volvía de los campos de concentración no podía hablar, no sabía cómo contar. Yo me llamo Mangel y tengo orígenes judíos. Tal vez eso haya influido inconscientemente en mi elección del silencio", confió en una entrevista al diario francés Le Monde en 1997.

sábado, 22 de septiembre de 2007

- GOETHE -



Johann Wolfgang von Goethe

"Puedo prometer ser sincero
pero no imparcial..."



El propio Goethe narró su vida en un interesantísimo libro autobiográfico, Poesía y verdad (1811 y ss.), que llega hasta el año 1775.

Nació en Frankfurt am Main, un 28 de Agosto de 1749. Hijo de Johann Caspar Goethe, un abogado y consejero imperial que se retiró de la vida pública y educó a sus hijos él mismo, bajo la máxima de no perder el tiempo en lo más mínimo, y de Katharina Elisabeth Textor, hija de un antiguo burgomaestre de Frankfurt. Estas vinculaciones familiares le pusieron en contacto desde el principio con el patriciado urbano y la vida política.

De inteligencia superdotada y provisto de una enorme y enfermiza curiosidad, hizo prácticamente de todo y llegó a acumular una omnímoda cultura. Primeramente estudió lenguas, aunque sus inclinaciones iban por el arte; al tiempo que escribía sus primeros poemas, se interesó por otras ramas del conocimiento como la geología, la química o la medicina.

Estudió Derecho en Leipzig (1765); allí conoció los escritos de Winckelmann sobre arte y cultura griegas, pero una grave enfermedad le obligó a dejar los estudios en 1768 y volver a Frankfurt; Katharina von Klettenberg, amiga de su madre, le cuidó y le introdujo en el misticismo pietista, que ponía su énfasis en el sentimiento dentro de la confesión protestante; por entonces compuso sus primeros poemas.

Retomó los estudios en 1770 en Estrasburgo y los concluyó al año siguiente; esos dos años allí fueron muy importantes para él: conoció a Friederike Brion, que le inspiró la mayoría de sus personajes femeninos, y trabó amistad con el filósofo Johann Gottfried von Herder, cuyos Discursos a la nación alemana tanto influyeron en el Romanticismo alemán. Herder le introdujo en la poesía popular alemana, le descubrió el universo de Shakespeare y le liberó definitivamente del Neoclasicismo francés y de la confianza en la razón de la Aufklarung alemana.



Vuelto de nuevo a Fráncfort, escribió la tragedia Götz von Berlichingen (1773) y al año siguiente su novela Las cuitas del joven Werter (1774) y colaboró con Herder en la redacción del manifiesto del movimiento Sturm und Drang, ("Tempestad y arrebato"), considerado el preludio del Romanticismo en Alemania: Sobre el estilo y el arte alemán (1773). En esta obra se reivindica la poesía de James MacPherson (Ossián) y de Shakespeare.

La inspiración del Werther le venía de mediados de 1772, cuando un amor no correspondido por una tal Charlotte Buff, esposa de un funcionario de apellido Kestner, lo había tenido en dos años de calvario, de los que salió al enamorarse de la jovencísima Maximiliana Brentano. Aquel desamor y el suicidio de un conocido suyo inspiraron en 1774 la composición de la novela, en parte epistolar; tuvo un éxito tan grande y representó tan bien en la figura del protagonista el desencanto de las jóvenes generaciones que suscitó una epidemia de suicidios adolescentes en el país.

Entre 1772 y 1775 escribió además los dramas Clavijo (1774) y Stella (1775). Mientras, intentaba abrir con poca fortuna en Frankfurt un bufete de abogado, y como además había roto su compromiso de matrimonio con Lili Schömemann, no dudó en 1775 aceptar la invitación a la Corte de Weimar de Carlos-Augusto, heredero del ducado de Sajonia-Weimar, y marchó hacia allá prácticamente huyendo de las dos cosas, de la abogacía y del compromiso sentimental.

Entró al servicio del príncipe heredero Carlos Augusto y fijó su residencia en Weimar ya hasta su muerte. Las tareas que éste le encomienda le hacen abandonar prácticamente la literatura durante casi diez años. Allí Anna Amalia, madre de Carlos Augusto, que había empezado a crear un círculo de intelectuales con el preceptor de su hijo, Wieland, lo amplió al incluir a él a Goethe y posteriormente Herder y Schiller; fugazmente pasaron también por allí Jakob Michael Reinhold Lenz y Friedrich Maximilian Klinger. Goethe pasa de ser consejero secreto de legación (1776) a consejero secreto (1779) y finalmente se convierte en una especie de ministro supremo.



Inicia en esa época sus investigaciones científicas. Interesado por la óptica, concibió una teoría distinta a la de Isaac Newton sobre los colores y también investigó en geología, química y osteología, disciplina esta última en que descubrió el hueso intermaxilar en marzo de 1784, que pone una de las primeras piedras en la teoría de la evolución del hombre, aunque en esto se le adelantó por muy poco un anatomista francés, lo que le supuso una gran frustración. Las cartas a Charlotte von Stein dan fe de esta época de su vida, envuelta en todo tipo de encargos y gestiones para reformar el muy pequeño y humilde estado de Weimar.

Desde un puesto tan importante tuvo la oportunidad de relacionarse con la alta aristocracia y conoció a personajes notables, como Napoleón Bonaparte, Beethoven, Friedrich von Schiller y Arthur Schopenhauer. En 1782 fue añadida la partícula von a su apellido por el mismo Duque Carlos-Augusto pese a las protestas de la nobleza, para formar parte de la Corte con un cargo equiparable al de los restantes ministros, pertenecientes todos a ella.

Ingresó en la Masonería el 11 de febrero de 1783, aunque según el escritor masónico Lorenzo Frau Abrines [1], la fecha de su ingreso es anterior, el 23 de junio de 1780, dentro de la efímera logia Amalia, que abatió columnas dos años después. En 1830, dos años antes de su muerte, Goethe compuso un poema titulado “Para la Fiesta de San Juan de 1830”, en ocasión de celebrarse su cincuentenario como miembro de la masonería.
A su condición de masón y a su paso por la Masonería, así como a otras aficiones que al parecer cultivó, se atribuye influencia en su obra, especialmente en “Fausto”.

Por otra parte, seguía profundizando en el estudio del teatro de William Shakespeare y de Pedro Calderón de la Barca, algunas de cuyas obras (por ejemplo, El príncipe constante de Calderón) hace representar con éxito como encargado del teatro en la Corte de Weimar; en estas funciones empezó a cartearse con Schiller. Las lecturas teatrales de estos autores amplian notablemente los horizontes de su espíritu. Le domina además el entusiasmo ante la falsa poesía céltica de Ossián y escribe un famoso monólogo del gran dios del Romanticismo, Prometeo, que personificaba el genio rebelde de los creadores y del cual se sintió justamente orgulloso:

Fue como la mecha que provocara el estallido que descubrió y sacó a plena luz las más secretas condiciones de hombres dignos (Poesía y verdad, lib. XV)

Así fue en efecto, en lo referido al movimiento conocido como Titanismo uno de cuyos más preclaros representantes fue Giacomo Leopardi. Merced a Goethe, Weimar se convirtió en el auténtico centro cultural de Alemania; allí compuso poemas inspirados por Charlotte von Stein y empezó la redacción de sus obras más ambiciosas, como sus dramas Ifigenia en Tauris (1787) Egmont y Fausto, que luego revisaría a fondo tras la profunda impresión que recibió en su trascendental viaje a Italia (1786-1788), que cambió su desequilibrada estética romántica por el equilibrio clásico. Empezó en Venecia, donde compuso sus Epigramas venecianos, y terminó en Roma, donde estudió la cultura grecolatina a fondo; de esta época son sus Elegías romanas. El viaje a Italia supone el comienzo de su periodo clásico.

Sin embargo, a su regreso a Weimar en 1788 se encuentra una gran oposición a su nueva estética; es más, se forma un cierto escándalo cuando llega a divulgarse que desde ese mismo año vive amancebado con una jovencita, Christiane Vulpius (1765-1816), que le dio al año siguiente un hijo, Julius August Walther von Goethe (1789-1830); cuatro abortos sucesivos posteriores inducen a creer que entre ambos había incompatibilidad de grupos sanguíneos, en aquella época desconocida. Goethe legitimó a su único hijo en 1800.

No abandonó completamente su pretensión de labrarse una carrera científica. En Zur Farbenlehre, 1810, intentó refutar con poca fortuna la teoría de los colores de sir Newton. En el primer volumen de esta obra se halla la que es sin duda la primera historia comprensiva de la ciencia.

Dirigió el Teatro ducal entre 1791 y 1813 y con motivo de este cargo conoció en 1794 al dramaturgo Friedrich von Schiller, con el que sostuvo una luenga amistad y cierta correspondencia epistolar hasta la muerte de éste en 1805. Schiller publicó las hasta entonces inéditas Elegías romanas de Goethe en su periódico, Las Horas, en 1795. También imprimió la novela Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (1796) y la novela en verso Hermann y Dorothea (1798). Schiller incitó a Goethe a que prosiguiera en la gran obra de su vida, el Fausto, poema que no paraba de corregir y ampliar y cuya primera versión apareció en 1808.

Desde dos años antes se hallaba ya casado con Christiane Vulpius, quizá para acallar a quienes criticaban su estilo de vida. El hecho más importante quizá de esta época de su vida es su entrevista en Erfurt con Napoleón I en 1808, cuando el ejército francés ocupaba parte del territorio prusiano en el marco de las guerras Napoleónicas.

La Revolución francesa supuso para Goethe un gran trastorno; algunos de sus Epigramas venecianos ya tratan este tema, pero como su pensamiento se hallaba por completo imbuido del equilibrio y armonía del clasicismo y veía el ser como una totalidad orgánica a partir de la filosofía de Kant, el desarrollo de la revolución y el cambio provocado por la violencia le parecían una atrocidad. Eso se plasmó en algunas obras de entonces, como la colección de novelitas breves Conversaciones de emigrados alemanes (1795), la obra épica Germán y Dorotea (1797) y la tragedia La hija natural (1799 y ss.)

Algo después aparecen las novelas de madurez: Las afinidades electivas (1809) y Los años de formación de Wilhelm Meister (1821, revisado en 1829), así como un diario de su viaje por Italia, Viajes italianos (1816), su autobiografía Poesía y verdad en varias entregas (1811-1833) y un poemario, Diván de Oriente y Occidente (1819), donde se deja sentir algo el influjo de la poesía oriental. Goethe murió en Weimar el 22 de marzo de 1832. La versión final de su gran poema coral Fausto apareció póstuma en 1832.



En cuanto a su carrera literaria, Goethe la inició en el seno de un exasperado Romanticismo deudor del Sturm und Drang, cuya obra más representativa se encargó de escribir él mismo: Las desdichas del joven Werther. El viaje a Roma supuso para él ir arrinconando esa estética en una evolución que le hizo al cabo renegar del Romanticismo e idenficarse con el equilibro clásico grecolatino, lo que puso fin a su tormentosa vida interior. Fue esa la revelación del Clasicismo, verdadera raíz con la que podía identificarse la cultura alemana. "Ahora comprendo el sentido del mármol", escribirá en una de sus Elegías romanas.



De ese viaje por Italia son fruto también los Epigramas venecianos, entre los cuales hay algunas meditaciones profundas sobre la contemporánea Revolución Francesa o el significado de la vida y de la cultura. La postura política de Goethe es sin embargo conservadora: "prefiero la injusticia al desorden", escribirá. Eso le supuso algunos recelos por parte de otros artistas a los que no les importaba en lo más mínimo no acordarse con su contexto social, como por ejemplo Beethoven.

En las dos versiones de su complejo y grandioso Fausto se encuentra el último mito que fue capaz de engendrar la cultura europea, el de cómo la grandeza intelectual y la sed omnímoda de saber pueden, sin embargo, engendrar la miseria moral y espiritual. Por otra parte, en la lectura y estudio de Spinoza encuentra también un consuelo al desequilibrio romántico que le embargaba, como cuenta en Poesía y Verdad, donde se extiende en comentar especialmente su frase de que "quien bien ama a Dios, no debe exigir que Dios le ame a él".

Goethe disfrutó ya en vida de fama, respeto, prestigio y admiración. Por ello, fueron muchos los jóvenes de su época que quisieron conocerlo en persona o, cual se suele pedantescamente decir: vera effigies. Por otra parte, su secretario, Eckermann, anotaba cuidadosamente sus conversaciones con el maestro a lo largo de los años y escribió unas Conversaciones con Eckermann donde aparecen reflejadas las opiniones que en sus últimos años sostuvo sobre esas visitas y también sobre todo lo divino y lo humano.

Von Goethe murió en Weimar el 22 de marzo de 1832.

viernes, 21 de septiembre de 2007

- PRIMAVERA -



- Día de la Paz Mundial - Bienvenida Primavera - Día del Estudiante –

Astronómicamente, comienza con el equinoccio de primavera (entre el 20 y el 21 de marzo en el hemisferio norte, y entre el 22 y el 23 de septiembre en el hemisferio sur), y termina con el solsticio de verano (alrededor del 21 de junio en el hemisferio norte y el 21 de diciembre en el hemisferio sur). Sin embargo, a veces es considerada como los meses enteros de marzo, abril y mayo en el hemisferio norte y septiembre, octubre y noviembre en el hemisferio sur.

Durante la primavera los días se van alargando, el sol sale un poquito antes y se pone otro poquito después, y la noche se hace más corta cada día.

La palabra Primavera es sinónimo de vida, juventud, sol, aire y con todo lo que tiene colorido; esto se debe sobre todo por la abundancia de flores multicolores que hay durante los meses que abarca ésta estación del año. Se identifica con el tiempo en que una cosa está en su mayor vigor, hermosura y frescura.
Al iniciar la Primavera, es momento de preparar la tierra y sembrar la mayoría de los cultivos básicos para aprovechar la llegada próxima de las lluvias; y se plantan también una gran variedad de árboles frutales, de hortalizas y legumbres. Como es la estación que sigue al invierno, la primavera representa un cambio del clima que se refleja en las plantas, porque aparecen numerosas flores vistiendo alegres y llamativos colores acompañados de sugestivas fragancias.

Los animales también disfrutan del buen clima y muchos de ellos se reproducen en esta época, las aves incuban sus huevos y hasta las abejas ponen los suyos. En las personas podemos notar igualmente el reflejo de una estación colorida y alegre.
En Argentina el Día de la Primavera se celebra el 21 de septiembre (con uno o dos días de anticipación a la fecha astronómica)



Sumamos y nos adherimos además al tradicional festejo del Día del Estudiante y desde el año pasado también se conmemora el Día de la Paz Mundial, por resolución de las Naciones Unidas. ¡Que se cumpla!

¡Muy Feliz Día para Todos...!

R.A.CARRASQUET

jueves, 20 de septiembre de 2007

- TCHAIKOVSKY -


Piotr Ilich Tchaikovsky

Piotr Ilich Tchaikovsky o Chaikovski; Votkinsk, nace en Rusia, en 1840 y muere en San Petersburgo, en 1893

Este destacado compositor ruso a pesar de ser contemporáneo estricto del Grupo de los Cinco, su estilo no puede encasillarse dentro de los márgenes del nacionalismo imperante entonces en su Rusia natal. Su música, de carácter cosmopolita en lo que respecta a las influencias -entre ellas y en un lugar preponderante la del sinfonismo alemán-, aunque no carente de elementos rusos, es ante todo profundamente expresiva y personal, reveladora la personalidad del autor, compleja y atormentada.

Alumno de composición de Anton Rubinstein en San Petersburgo, los primeros pasos de Tchaikovsky en el mundo de la música no revelaron un especial talento ni para la interpretación ni para la creación. Sus primeras obras, como el poema sinfónico Fatum o la Sinfonía núm. 1 «Sueños de invierno», mostraban una personalidad poco definida.



Sólo tras la composición, ya en la década de 1870, de partituras como la Sinfonía núm. 2 «Pequeña Rusia» y, sobre todo, del célebre Concierto para piano y orquesta núm. 1, la música de Tchaikovsky empezó a adquirir un tono propio y característico, en ocasiones efectista y cada vez más dado a la melancolía.

Gracias al sostén económico de una rica viuda, Nadejda von Meck -a la que paradójicamente nunca llegaría a conocer-, Tchaikovsky pudo dedicar, desde finales de esa década, todo su tiempo a la composición. Fruto de esa dedicación exclusiva fueron algunas de sus obras más hermosas y originales, entre las que sobresalen sus ballets El lago de los cisnes, La cenicienta, La bella durmiente y Cascanueces, sus óperas Evgeny Oneguin y La dama de picas, y las tres últimas de sus seis sinfonías.

La postrera de ellas, subtitulada «Patética», es especialmente reveladora de la compleja personalidad del músico y del drama íntimo que rodeó su existencia, atormentada por una homosexualidad reprimida y un constante y mórbido estado depresivo. El mismo año de su estreno, 1893, se declaró una epidemia de cólera; contagiado el compositor, la enfermedad puso fin a su existencia.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

- EMILIO PETTORUTI -



EMILIO PETTORUTI

La construcción del color y el espacio



Deficientemente conocida hasta ahora en España, esta primera exposición de la obra de Emilio Pettoruti (La Plata, 1892 – París, 1971) en nuestro país, comisariada con encomiable tenacidad por Estela Consiglio y Alfredo Taján, no sólo viene a cubrir un ostensible vacío cultural, sino que rinde merecido homenaje a una de las figuras que más hicieron por vincular a la Argentina con las corrientes estéticas de la vanguardia europea e internacional.

Al igual que otros compatriotas coetáneos, como por ejemplo Raquel Forner, Antonio Berni, Lino Enea Spilimbergo, Emilio Centurión y Alejandro Xul Solar, también Pettoruti, nada más llegar a Italia en 1913 procedente de un provinciano Buenos Aires, quedó fascinado ante la energía plástica y la radical renovación lingüística que por entonces estaban experimentando las artes en el viejo continente.



Aunque fueron sobre todo en primer lugar las obras de los futuristas italianos las que provocaron una vivísima impresión en su ánimo desde que en noviembre de aquel año visitase en Florencia la muestra de pintores de esa tendencia agrupados en torno a la revista Lacerba. En los años siguientes hasta 1924 en que regresó a su país, Pettoruti recibió, además de la estética futurista, la influencia del cubismo en París y del expresionismo alemán, llegando incluso a exponer.

En 1923, en la prestigiosa galería Der Sturm de Berlín (respecto del ascendiente germano, repárese en el sugestivo óleo titulado Calle de Milán, de 1919, el mismo año de la realización de Caligari, cuyos decorados angulosos son muy parecidos a las formas agudas y esquinadas del cuadro).

Pero, del mismo modo que de los cuadros futuristas le interesa sobre todo el dinamismo y el sentido del ritmo, no dejándose seducir por esa característica secuenciación del movimiento practicada por Balla, del cubismo aprende principalmente los conceptos de orden y estructura, y, ya en segundo término, ese exquisito gusto decorativo en la composición de los objetos que puede apreciarse en Juan Gris (a este propósito, resultan esclarecedores algunos collages y litografías de 1914-15, de los que se exhiben en Málaga dos o tres magníficos ejemplos).



Con todo este bagaje regresa Pettoruti a la Argentina, exponiendo el mismo año de su llegada en la galería Witcomb de Buenos Aires, una muestra ya legendaria por el impacto que causó en los círculos artísticos rioplatenses, dividiendo radicalmente las opiniones, y con la que, sin proponérselo de manera expresa, conectó con la sensibilidad predominante entre los artistas vinculados a la revista Martín Fierro, a cuyo frente se encontraba Xul Solar.



El retrato de Carolita de 1925, aunque subrayando más aún el modelado, evoca, con su dibujo firme y nítido, las figuras femeninas de Dalí de la misma época. En 1952, después de haber pintado en la década de los cuarenta unos maravillosos interiores con bodegones, regresa a Europa, donde residirá hasta su muerte, pero ahora su obra se orientará cada vez más hacia la forma abstracta geométrica, las armonías contenidas de color y el desarrollo de planos espaciales, como se pone de manifiesto en la soberbia composición La Grotta azzurra di Capri, una suma de rigor, equilibrio y misterio.

lunes, 17 de septiembre de 2007

- STRADIVARIUS -



Stradivarius

Un Stradivarius (o Stradivari) es un instrumento de cuerda construido por los miembros de la familia italiana Stradivarius, siendo el más famoso de ellos el laudero Antonio Stradivari



Los instrumentos de Stradivarius son muy valorados por los intérpretes más importantes del mundo y por los coleccionistas de antigüedades. Las características sonoras e individuales de estas obras de arte son consideradas únicas, y a menudo los instrumentos se identifican por el nombre de alguien, a menudo un músico famoso que fue su propietario o que simplemente lo utilizó en algún momento para sus interpretaciones.

Ha habido muchos intentos de imitar la calidad del sonido de estos instrumentos; existen muchas teorías acerca de cómo fueron construidos. Muchos creían que el barniz usado por Stradivari se hacía con una fórmula secreta que se perdió al morir su creador, pero exámenes de rayos x y análisis de espectro en la superficie de los violines revelaron que todos fueron sometidos a cambios en su estructura (especialmente el mango, el cordal y las cuerdas), y a menudo lo único que queda del trabajo original es el cuerpo mismo, que fue rebarnizado periódicamente.

Otra teoría dice que el punto clave fue el tiempo que tomó secar las preciosas maderas de arce y abeto con que están construidos; esto también fue desmentido estudiando la fibra de la madera. Las líneas fueron comparadas con modelos de árboles que vivieron en esa época y se pudo determinar el tiempo de secado simplemente tomando la diferencia entre la fecha de construcción (que era dejada por Stradivari en una etiqueta en el interior del instrumento) y el cálculo de cuándo había sido cortado el árbol. Esto reveló que la madera había secado no más de 20 años y no 60 ó 70 como se creía.

Otra teoría señala que hubo un período de frío extremo en Europa en los años en que Stradivari vivió; una especie de mini-edad de hielo que ocasionó que los árboles que crecieron durante esa época desarrollaran una fibra más compacta y con una mejor calidad mecánica sonora. No obstante, existen instrumentos construidos en la misma época, con madera de los mismos árboles, que no lograron la magnificencia de un Stradivarius.

Finalmente, la teoría que parece más acertada hasta el momento es una que fue resultado de los mismos análisis de espectro en la superficie y en parte de la viruta residual obtenida del interior de un Stradivarius con sistema endoscópico; estas pruebas revelaron la presencia de partículas metálicas muy pegadas a la madera, lo que podría sugerir que el gran maestro hizo un fino tratamiento a las maderas que usaba con soluciones de sales metálicas, lo cual habría conferido a sus instrumentos la fuerza y riqueza de sonido que tanto se aprecian.

Un Stradivarius genuino cuesta generalmente más de un millón y medio de dólares y los que fueron utilizados por los grandes solistas como Yehudi Menuhin o Jascha Heifetz tienen un valor incalculable.

De los más de 1000 instrumentos que fabricó Stradivari sólo quedan poco mas de 500 en circulación; sin embargo, muchos lauderos posteriores a él firmaron Stradivari en el interior de sus instrumentos, por lo que no es raro encontrar debajo de la firma el texto "made in Germany". Un Stradivarius auténtico se distingue por sus finísimos acabados, madera de extrema belleza tornasolada y la etiqueta citando el año y el lugar donde fueron construidos.

sábado, 15 de septiembre de 2007

- CIENCIA FICCION -



RAY BRADBURY

EL CRONISTA DE MARTE


Ray Bradbury es, probablemente uno de los dos escritores de ciencia ficción, el otro es Asimov, más conocido por aquellas personas que no frecuentan el genero. Para ellos, su nombre es sinonimo de ciencia ficción. Sin embargo, para muchos fanaticos y aficionados del genero, Bradbury es un escritor muy poco representativo.

Ray Douglas Bradbury nació el 22 de Agosto de 1920 en Waukegan, llinois. Era el tercer hijo de Leonard Spaulding Bradbury y Esther Marie Moberg Bradbury. Por el otoño de 1926 la familia del joven Ray se mudó de Waukegan, Illinois a Tucson, Arizona, sólo para volver a Waukegan en mayo de 1927. En el año 1931 empezó escribiendo su propias historias.

En 1932, después de que su padre dejó su trabajo como instalador de lineas telefonicas, la familia de Bradbury se mudó de nuevo a Tucson y otra vez volvió a Waukegan el año siguiente. En 1934, durante la Gran Depresión la familia se mudó a Los Angeles, California.

Bradbury se graduó en una escuela secundaria de Los Angeles en 1938. Su educación formal acabó allí, pero él la llevó más allá por su cuenta, pasandose las noches en las bibliotecas y escribiendo durante el día. Vendió periódicos en las esquinas de Los Angeles de 1938 a 1942.

La primera historia de Bradbury publicada fue "el Dilema de Hollerbochen," aparecida en 1938 en Imagination! , una revista amateur. En 1939, Bradbury publicó cuatro números de Futuria Fantasia, su propia revista amateur, donde la mayor parte del material era de su autorial. La primera publicación paga de Bradbury fue "Pendulum" en 1941 .

En 1942 Bradbury escribió "The Lake," la historia en la qué descubrió su estilo de escritura distintivo.

En 1943 dejó su trabajó de vendedor de diarios, empezó a escribir a jornada completa y publicó numerosas historias cortas en las revistas. hasta que en 1943 se convirtió en escritor profesional.
En 1945 su historia corta "The Big Black and White Game" fue seleccionada como Best American Short Stories.



En 1947 Bradbury se casó con Marguerite McClure, y ese mismo año él recogió mucho de su mejor material y lo publicó como Dark Carnival, su primera colección de historias cortas.

Su reputación como escritor de ciencia ficción se estableció con la publicación de The Martian Chronicles (Crónicas Marcianas) en 1950 (publicado en Inglaterra bajo el título The Silver Locusts), qué cuenta los primeros intentos de los terrestres para conquistar y colonizar Marte, la frustración constante de sus esfuerzos por los marcianos, mansos y telepatas, la colonización eventual, y finalmente el efecto en los colonos marcianos de una masiva guerra nuclear en la Tierra.

Las Crónicas marcianas reflejan algunas de las ansiedades que prevalecen en la sociedad norteamericana en la temprana era atomica que se vivía en los años 50: Èl miedo de una guerra nuclear, el anhelo por una vida más simple, las reacciones contra el racismo y la censura, y el miedo de poderes políticos extranjeros.

EL HOMBRE ILUSTRADO (1951), es otra de sus obras más conocidas. En ella, tomando como excusa los tatuajes de un hombre se desgranan varios relatos de tono fántastico, marcados por el tono poetico que caracteriza a la prosa bradburyana.
Otro de los trabajos más famosos de Bradbury, la novela FAHRENHEIT 451, apareció en 1953 y se situa en un futuro en el que los libros son prohibidos.
Resistiéndose a un Estado totalitario que quema todos los libros, un grupo de rebeldes memoriza trabajos enteros de literatura y filosofía.



FARENHEIT 451 se convirtio, entre otras cosas, en un modelo de antiutopía literaria.
Bradbury no sólo es novelista, también ha escrito inumerables guiones de televisión,
ensayos y poemas. Tampoco puede circunscribirselo a la literatura de ciencia- ficción y ni siquiera al genero fantástico, porque ha transitado por el genero policial y el relato costumbrista y realista, sobre todo en los últimos tiempos.

Su preocupación como escritor no sólo se centra en cuestionarse el modo de vida actual, también se adentra en el reino de lo fantástico y maravilloso, con un estilo poético y a veces provocativo. En su niñez, Bradbury fue muy propenso a las pesadillas y horribles fantasías, que acabó por plasmar en sus relatos muchos años después.

Bradbury toma frecuentemente el racismo como tema central de sus relatos, así como la guerra atómica y, como en FARENHEIT 451, la censura y la tecnología. Su preocupación profunda por el futuro de una humanidad dependiente de las máquinas es otro de los temas que se pueden ver frecuentemente en los relatos de Bradbury.

También reflejan algunas de las ansiedades más características de la America actual, como el deseo de una vida más sencilla y alejada del ajetreo de la modernidad o el miedo a lo ajeno, a lo extranjero. Tampoco es extraño encontrar como tema favorito de Bradbury el miedo a la muerte.

En 1988 fue nombrado Gran Maestro Nebula.

Ray Bradbury vive actualmente en California y todavía está escribiendo activamente y disertando.

jueves, 13 de septiembre de 2007

- BIBLIOTECARIO -



13 de Septiembre

Día del Bibliotecario



Esta celebración corresponde al día 13 de septiembre de 1810, fecha en que apareció en la Gazeta de Buenos Aires, un artículo titulado "Educación", firmado con el seudónimo Veritas, y casi con certeza redactado por el Dr. Mariano Moreno.

En la nota se exhortaba a numerosos patriotas a la donación de libros e informaba acerca de la orden de la Primera Junta de Gobierno de la creación de la Biblioteca Pública de Buenos Aires, después transformada en Biblioteca Nacional, por lo cual esta fecha reviste, sin lugar a dudas, un gran valor histórico y cultural.

El Día del Bibliotecario fue establecido en la Argentina por el Congreso de Bibliotecarios reunidos en Santiago del Estero en el año 1942 e instituido a nivel nacional, hace cincuenta años, mediante sanción del Decreto N° 17.650/54, como homenaje a los bibliotecarios.

El oficio y ahora profesión de bibliotecario se encuentra indisolublemente unido al origen del libro como producto cultural que contiene el registro gráfico del conocimiento y como medio de comunicación a largo plazo.

En el primer caso encontramos al bibliotecario como guardián de libros y, en el segundo, como su organizador, proveedor y facilitador, por consiguiente, como profundo conocedor de sus contenidos, dando como resultado dos extremos entre los que oscila el trabajo de inquisidor y erudito.

martes, 11 de septiembre de 2007

- AL MAESTRO EN SU DIA -



Día del Maestro

Debemos volver a la “Cultura de la Educación”


Se celebra en conmemoración con el fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento
acaecido el 11 de septiembre de 1888.

"Las cumbres se alcanzan doblando el empeño" D. F. Sarmiento

Domingo Faustino Sarmiento, visionario sanjuanino nacido un 15 de febrero de 1811, autodidacta, Maestro de Maestros, que llegó a ser Presidente de la República Argentina, es una figura controversial y polémica. Unos lo vituperan y otros lo alaban; pero lo indiscutible es que fue de una fogosa personalidad, que bregó por la educación y la creación de las Escuelas Normales en Argentina, para lograr la formación de maestros en el país, para la educación de las generaciones contemporáneas y futuras.

Hoy recordamos su muerte y por ello el 11 de Septiembre es el Día de Maestro.
Sería bueno que la sociedad se replantee la importancia del rol del docente en la comunidad y apoyara a la educación y a quienes la ejercen en forma sistemática, ya que estamos viviendo tiempos extremadamente difíciles, en donde por momentos se pierde el repeso y se enfrenta a la escuela y sus autoridades.

“El Mundo del Revés” diría su colega María Elena Walsh.

Ricardo A. Carrasquet

lunes, 10 de septiembre de 2007

- RAVEL -




Maurice Ravel

Creador de un eterno bolero

Nace en Ciboure, Francia, en 1875 y muere en París, año 1937)



Exelente compositor francés. Junto a Debussy, con quien se le suele relacionar habitualmente, es el gran representante de la moderna escuela musical francesa. Conocido universalmente por el Bolero, su catálogo, aunque no muy extenso, incluye una serie de obras hasta cierto punto poco conocidas que hablan de un autor complejo, casi misterioso, que evitaba cualquier tipo de confesión en su música.

Un autor que concebía su arte como un precioso artificio, un recinto mágico y ficticio alejado de la realidad y las preocupaciones cotidianas. Stravinski lo definió con acierto como «el más perfecto relojero de todos los compositores», y así hay que ver su música: como la obra de un artesano obsesionado por la perfección formal y técnica de su creación.




Nacido en el País Vasco francés, heredó de su padre, ingeniero suizo, su afición por los artilugios mecánicos -cuyos ecos no son difíciles de encontrar en su música- y de su madre, de origen vasco, su atracción por España, fuente de inspiración de muchas de sus páginas. Aunque inició sus estudios musicales a una edad relativamente tardía, cuando contaba siete años, siete más tarde, en 1889, fue admitido en el Conservatorio de París, donde recibió las enseñanzas, entre otros, de Gabriel Fauré.

Discreto pianista, su interés se centró pronto en la composición, campo en el que dio muestras de una gran originalidad desde sus primeros trabajos, como la célebre Pavana para una infanta difunta, si bien en ellos es todavía perceptible la huella de su maestro Fauré y de músicos como Chabrier y Satie. La audición del Prélude à l'après-midi d'un faune, de Debussy, marcó sus composiciones inmediatamente posteriores, como el ciclo de poemas Schéhérazade, aunque pronto se apartó de influencias ajenas y encontró su propia vía de expresión.

En 1901 se presentó al Gran Premio de Roma, cuya obtención era garantía de la consagración oficial del ganador. Logró el segundo premio con una cantata titulada Myrrha, escrita en un estilo que buscaba adaptarse a los gustos conservadores del jurado y que para nada se correspondía con el que Ravel exploraba en obras como la pianística Jeux d'eau, en la que arrancaba del registro agudo del piano nuevas sonoridades. Participó otras tres veces, en 1902, 1903 y 1905, sin conseguir nunca el preciado galardón. La última de ellas, en la que fue eliminado en las pruebas previas, provocó un escándalo en la prensa que incluso le costó el cargo al director del Conservatorio.



Sin necesidad de confirmación oficial alguna, Ravel era ya entonces un músico conocido y apreciado, sobre todo gracias a su capacidad única para tratar el color instrumental, el timbre. Una cualidad ésta que se aprecia de manera especial en su producción destinada a la orquesta, como su Rapsodia española, La valse o su paradigmático Bolero, un auténtico ejercicio de virtuosismo orquestal cuyo interés reside en la forma en que Ravel combina los diferentes instrumentos, desde el sutil pianissimo del inicio hasta el fortissimo final. Su música de cámara y la escrita para el piano participa también de estas características.

Hay que señalar, empero, que esta faceta, aun siendo la más difundida, no es la única de este compositor. Personaje complejo, en él convivían dos tendencias contrapuestas y complementarias: el placer hedonista por el color instrumental y una marcada tendencia hacia la austeridad que tenía su reflejo más elocuente en su propia vida, que siempre se desarrolló en soledad, al margen de toda manifestación social, dedicado por entero a la composición. Sus dos conciertos para piano y orquesta, sombrío el primero en re menor, luminoso y extrovertido el segundo en Sol mayor, ejemplifican a la perfección este carácter dual de su personalidad.

sábado, 8 de septiembre de 2007

- QUINO -



El padre de Mafalda

Joaquín Salvador Lavado, nació en Guaymallén, Provincia de Mendoza, un 17 de Julio de 1932, conocido como Quino, es humorista gráfico y creador de historietas argentino. Su obra más famosa es la tira cómica Mafalda, que se publicó originalmente de 1964 a 1973.

Hijo de emigrantes andaluces, lo llamaron Quino desde pequeño para distinguirle de su tío, el ilustrador Joaquín Tejón, que fue quien despertó su vocación de dibujante a edad muy temprana. En 1945, tras la muerte de su madre, empieza a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Mendoza. Su padre muere poco después, teniendo él 16 años; al año siguiente abandona la escuela, con la intención de convertirse en autor de historietas cómicas, y pronto vende su primera historieta, un anuncio de una tienda de sedas. Intenta encontrar trabajo en las editoriales porteñas, pero fracasa. Tras verse obligado a hacer el servicio militar, en 1954 se establece en Buenos Aires en condiciones paupérrimas.

Por fin logra publicar su primera página de humor en el semanario "Esto es", momento a partir del cual empieza a publicar en muchos otros medios: "Leoplán", "TV guía", "Vea y lea", "Damas y damitas", "Usted", "Panorama", "Adán", "Atlántida", "Che", el diario "Democracia", etc.



En 1954 empieza a publicar regularmente en "Rico Tipo", a la que siguen "Tía Vicenta" y "Dr. Merengue". Al poco, empieza a hacer dibujos publicitarios. Publica su primer libro recopilatorio, "Mundo Quino", en 1963, tras lo que le encargan unas páginas para una campaña de publicidad, para las que crea a Mafalda. La campaña no llegó a hacerse, por lo que la primera historia de Mafalda se publica en "Leoplán", tras lo que pasó a publicarse regularmente en el semanario "Primera Plana". Entre 1965 y 1967 se publica en el periódico "El Mundo"; pronto publica el primer libro recopilatorio, y empieza a editarse en Italia, España (donde la censura obliga a etiquetarlo como "para adultos"), Portugal, y otros países.
Tras abandonar la tira de Mafalda el 25 de junio de 1973, según él mismo por agotársele las ideas, Quino se trasladó a Milán, desde donde continúa realizando las páginas de humor que nunca ha dejado de hacer.

Los protagonistas suelen ser gente normal haciendo su vida, aunque Quino no renuncia a escenas surrealistas o alegóricas (como policías arrojando valium en las bocas abiertas de manifestantes) y a las reacciones caricaturescas.
Así, aunque Mafalda aparenta ser una tira más con protagonista infantil, sus contenidos suelen ser más cercanos y a la vez adultos que otras tiras similares. Destaca, por ejemplo, la preocupación de Mafalda por la política mundial, la obsesión de Manolito con el dinero, etc. A pesar de ello, estos personajes aún pueden ser vistos por los lectores como niños reales con padres reales, y no como "adultos en cuerpos de niño".



El humor de Quino es típicamente ácido e incluso cínico, ahondando con frecuencia en la miseria y el absurdo de la condición humana, sin límites de clase. Así, hace al lector enfrentarse a la burocracia, los errores de la autoridad, las instituciones inútiles, la estrechez de miras, etc. No duda así en usar sus viñetas para enviar mensajes de contenido social a sus lectores. Otro recurso típico es la reducción al absurdo de situaciones conocidas. Con frecuencia, los chistes buscan la sonrisa como medio de enfrentarse a la cruda realidad.

Este enfoque pesimista de la realidad no impide que sus historias estén llenas de ternura y muestren una honda simpatía por las inocentes víctimas de la vida (empleados, niños, amas de casa, pensionistas, oscuros artistas), sin ocultar sus fallos y limitaciones. Pero incluso en sus caricaturas de jefes opresivos y burócratas sin sentimientos se atisba cierta simpatía, por ser a su vez víctimas de su propia estupidez.

La óptica de Quino es probablemente producto de las vicisitudes de Argentina en los últimos cuarenta años; su mezcla de pesimismo y humanismo es posiblemente una de las principales razones de su gran éxito en toda Latinoamérica y muchas partes del mundo.

Van cincuenta largos años de trabajo y cada día se lee más! Lo han traducido a muchos idiomas y hace poco comenzó a ser publicado en Japón. Es Ciudadano Ilustestre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ha descubierto el frente de una casa en el porteño barrio de San Telmo, donde se supone que se inspiró en una niña que en la ficción sería la inolvidable Mafalda de Buenos Aires.

Ricardo A. Carrasquet

miércoles, 5 de septiembre de 2007

- OPERA -










Qué es la Ópera

La ópera es un drama cantado con acompañamiento instrumental que, a diferencia del oratorio, se representa en un espacio teatral ante un público.

Existen varios géneros estrechamente relacionados con la ópera, como son el musical, la zarzuela y la opereta.

El drama se presenta usando elementos típicos del teatro, tales como escenografía, vestuarios y actuación. Sin embargo, la letra de la ópera (conocida como libreto), se canta en vez de ser hablada. Los cantantes son acompañados de un grupo musical, que en algunas óperas puede ser una orquesta sinfónica completa.

La ópera tradicional consiste en dos modalidades de canto: recitativo, declamación y aria; esta última se refiere a composiciones para voz solista. Composiciones cortas para voz solista también se denominan "ariosos". Cada tipo de canto tiene acompañamiento orquestal.

Orígenes

En latín la palabra ópera es el plural de opus, que significa obra. El término sugiere que combina los artes de canto coral y solo, declamación y baile, en un espectáculo en escena.



La primera obra considerada una ópera, en el sentido comúnmente entendido, data aproximadamente del año 1597. Esta fue Dafne, (obra actualmente desaparecida) escrita por Jacopo Peri para un círculo de humanistas letrados florentinos conocidos como la Camerata de Bardi de Dafne fue un intento por revivir la tragedia griega clásica, como parte de la amplia reaparición de la antigüedad que caracterizó al Renacimiento.

Un siguiente trabajo de Peri, Euridice, que data del año 1600, es la primera ópera que haya sobrevivido hasta la actualidad. No obstante, el uso del término ópera se inicia cincuenta años después, a mediados del siglo XVII para definir las piezas de teatro musical, a las cuales se les refería hasta ese momento con formulaciones universales como dramma per musica (drama musical) o fávola in música fábula musical. Diálogo hablado o declamado, llamado "recitativo" en la ópera, acompañado por una orquesta o por una escueta línea de bajo, es la característica fundamental del melodrama, en el sentido original.

Opera barroca

La ópera no se mantuvo confinada a audiencias cortesanas. En el año 1637 en Venecia emergió la idea de una "temporada" de óperas de asistencia abierta a todo público, financiada por la venta de entradas. Influyentes compositores de ópera del siglo XVII incluyen a Francesco Cavalli y Claudio Monteverdi, cuyo Orfeo (1607) es la ópera más antigua que todavía se representa hoy en día. Una siguiente obra de Monteverdi, Il ritorno d'Ulisse in patria (1640), también es conocida como una obra muy importante de los inicios de la ópera.

En estas primeras óperas barrocas, se combinaba la comedia con elementos trágicos de una manera tal que desprendía una amplia sensibilidad, lo que inició el primero de muchos movimientos reformistas de la ópera, el cual fue asociado con el poeta Pietro Trapassi, conocido como Metastasio, cuyos libretos contribuyeron a cristalizar el tono moralista de la ópera seria. La comedia en la ópera barroca estaba reservada para la ópera bufa, en una tradición en desarrollo separado que, en parte, se derivó de la comedia del arte.

La ópera italiana estableció el estándar. Los libretti italianos fueron la norma, incluso para compositores alemanes como Händel que escribía para audiencias londinenses, o Mozart en Viena, cerca de finales del siglo XVIII.

Bel canto

El bel canto era un estilo presente en la ópera italiana que se caracterizaba por el virtuosismo y el adorno que demostraba el cantante en su representación. En la primera mitad del siglo XIX el bel canto alcanzó su nivel más alto, a través de las óperas de Gioacchino Rossini, Vincenzo Bellini y Gaetano Donizetti.




Ópera francesa

En rivalidad con producciones importadas de ópera italiana, una tradición francesa separada, cantada en francés, fue fundada por el compositor francés Jean-Baptiste Lully, quien monopolizó la ópera francesa desde 1672. Las oberturas de Lully, sus recitativos disciplinados y fluidos y sus intermezzi, establecieron un patrón que Christoph Willibald Gluck luchó por reformar casi un siglo después. La ópera en Francia ha continuado incluyendo interludios de ballet y una elaborada maquinaria escénica.

La ópera francesa estuvo influenciada por el bel canto de Rossini y otros compositores italianos.

Opéra comique

La ópera francesa con diálogo hablado es también conocida como ópera-comique, indistintamente de su contenido. Ésta tuvo su auge entre los años 1770 y 1880, y una de sus representantes más reconocidas fue Carmen de Bizet en 1875. La ópera-comique sirvió como modelo para el desarrollo del singspiel alemán y puede llegar a asemejarse a la opereta dependiendo del peso de su contenido temático.

Grand Opéra


Los elementos de la Grand Opera francesa aparecieron por primera vez en las obras Guillaume Tell de Rossini en 1829 y Robert le Diable de Meyerbeer en 1831. Se caracteriza por tener decoraciones lujosas y elaboradas, un gran coro, una gran orquesta y un número elevado de personajes.

Ópera alemana

La flauta mágica de Mozart se encuentra al frente de la tradición de la ópera alemana que fue desarrollada en el siglo XIX por Beethoven, Weber, Heinrich Marschner y Wagner. La primera gran ópera alemana del siglo XIX fue Fidelio (1805; revisada en 1806 y 1814), de Ludwig van Beethoven, un Singspiel dramático para el cual el compositor escribió cuatro oberturas diferentes. Está basada en la historia del rescate de un cautivo, trama que se había hecho popular durante la Revolución Francesa. Carl Maria von Weber creó la ópera romántica alemana con El cazador furtivo (1821), basada el relato homónimo de El libro los fantasmas de Johann August Apel; y las igualmente fantásticas Euryantha (1823) y Oberón (1828).

En los últimos años ha resurgido popularmente éste género y muchísima gente en el mundo entero, concurre masivamente a ver y disfrutar de espectáculos operísticos con figuras importantes y renombradas, como lo han sido Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, José Carreras, Andrea Bocelli ó nuestro Darío Volonté. Es muy interesante es fenómeno: "El que concurre a una ópera seguramente vuelve..." Es simplemente un tema de llegar a nuestra sensibilidad y degustar de algo superior y completo, como sin duda lo es "La ópera"

Ricardo A. Carrasquet